Biografias 0038 – Alfred Hitchcock

Sir Alfred Joseph Hitchcock (Leytonstone, Londres, 13 de agosto de 1899 – Bel Air, Los Ángeles, 29 de abril de 1980)​ fue un director de cine y productor británico​ de nacimiento luego nacionalizado estadounidense. Fue pionero en muchas de las técnicas que caracterizan a los géneros cinematográficos del suspenso y el thriller psicológico. Tras una exitosa carrera en el cine británico en películas mudas y en las primeras sonoras, que le llevó a ser considerado el mejor director de Inglaterra, Hitchcock se trasladó a Hollywood en 1939.

A lo largo de una carrera que duró más de medio siglo, Hitchcock configuró un estilo cinematográfico distintivo y muy reconocible.​ Fue innovador en el uso de la cámara para imitar la mirada de una persona, obligando de esta manera a los espectadores a participar de cierta forma de voyeurismo,​ empleaba encuadres para provocar ansiedad, miedo o empatía y desarrolló una novedosa forma de montaje fílmico.

Sus historias a menudo están protagonizadas por fugitivos de la ley y sus actrices protagonistas suelen ser de pelo rubio.​ Muchos de sus filmes presentan giros argumentales en el desenlace y tramas perturbadoras que se mueven en torno a la violencia, los asesinatos y el crimen. Con frecuencia, los misterios que articulan las tramas no son más que señuelos (Macguffin, como los llamó el propio director) que sirven para hacer avanzar la historia pero no tienen mayor importancia en el argumento.

Las películas de Hitchcock también abordan a menudo temas del psicoanálisis y tienen marcadas connotaciones sexuales. Gracias a los cameos en muchos de sus filmes, las entrevistas, los avances publicitarios de sus películas y el programa de televisión Alfred Hitchcock Presenta, el cineasta se convirtió en un icono cultural.

Hitchcock dirigió más de cincuenta películas a lo largo de seis décadas. Reconocido a menudo como el mejor cineasta británico; apareció primero de una encuesta realizada entre los críticos de cine en 2007 por el periódico The Daily Telegraph. El diario lo definió así: «Indudablemente el más grande cineasta nacido en estas islas, Hitchcock hizo más que cualquier otro director para dar forma al cine moderno, que habría sido completamente diferente sin él».

La revista MovieMaker lo ha descrito como el director más influyente de todos los tiempos​ y es ampliamente considerado como uno de los artistas más importantes del séptimo arte.

Primeros años

Alfred Hitchcock nació el 13 de agosto de 1899 en Leytonstone, un barrio ubicado en el municipio londinense de Waltham Forest, cercano a la capital de Gran Bretaña. Fue el tercer y último hijo del matrimonio de William Hitchcock (1862-1914) y Emma Jane Whelan (1864-1942), dos comerciantes de clase media de rigurosa educación católica.

Su estricta educación hizo que el pequeño Alfred fuera un niño tímido y apocado, elementos de su personalidad que lo acompañarían durante toda su vida. En 1906, la familia debió trasladarse desde Leytonstone a Stepney, en donde Hitchcock concurre al colegio jesuita de San Ignacio; sin embargo, debido a la muerte de su padre tuvo que abandonar el colegio en 1915 para comenzar a trabajar en la Compañía telegráfica Henley. Hitchcock siempre fue un ávido admirador de Charles Dickens y Edgar Allan Poe y un amante del cine, especialmente tras haber visto El nacimiento de una nación de David Wark Griffith.

Entrada en el mundo del cine

En 1920 se dedicaba a hacer los intertítulos de varias películas de cine mudo en la Famous Players Lasky. Este trabajo ocasional provocó que, poco a poco, el joven Hitchcock comenzara a apasionarse por el mundo del cine. Es así como empezó a trabajar como montador, director artístico y guionista en películas de directores como Donald Crisp y Hugh Ford. En la Famous Players Lasky conoció a Alma Reville, que trabajaba como montadora, y con la que se casaría en 1926. Alma fue ayudante de dirección y guionista de varias películas de su marido.

En el lado profesional, Hitchcock estuvo tres años trabajando como ayudante de dirección de Graham Cutts. En 1923, se le encargó el rodaje del corto Number 13 aunque la producción se detuvo y la película quedó inacabada. De todas maneras, la posibilidad de acabar un largometraje apareció poco después, ya que dirigió en Múnich, en 1925, su primera película completamente acabada: El jardín de la alegría, una coproducción germano-británica que se haría muy popular.

Poco después, el realizador londinense dirigió la primera película de cine sonoro de Inglaterra: Blackmail, en 1929. Durante el rodaje, recibió la visita sorpresiva de Isabel Bowes-Lyon, duquesa de York, quien sería la madre de la actual monarca.

British International

Hitchcock, descontento de los guiones que le proponen, deja Gainsborough Pictures para firmar un contrato con la British International Pictures (BIP).​ La primera película realizada para la compañía, El ring (1927), una historia de triángulo amoroso sobre fondo de boxeo, encuentra los favores del público. Sigue una comedia romántica, The Farmer’s Wife (La esposa del granjero) (1928), en el rodaje, Hitchcock tiene que reemplazar el director de fotografía, Jack Cox, enfermo.

El año siguiente, Hitchcock, que entonces vive con su esposa —y pronto con la pequeña Patricia— al 153 de Cromwell Road, un chalet en las afueras al oeste de Londres, dirige sus últimas películas mudas: Champagne (1928) y The Manxman (1929).

Las primeras películas sonoras

Hitchcock sabe que sus últimas películas no están a la altura de las esperanzas dejadas por su exitosa The Lodger: A Story of the London Fog (de 1927). A pesar de un gran dominio técnico, a las ideas les falta genialidad. En 1929, el director rueda su décimo largometraje, Blackmail , que adapta una obra de Charles Bennett, que se convertirá desde El hombre que sabía demasiado (1934) hasta Enviado especial (1940), en uno de los guionistas habituales de Hitchcock, y que tendrá una influencia determinante sobre la orientación de la obra hitchcockiana.

Aunque la película no está aún terminada, la BIP, entusiasmada por la idea de utilizar la revolución técnica que constituye entonces la llegada del cine sonoro, decide hacer de Blackmail una de las primeras películas sonoras nunca producidas en Gran Bretaña. Hitchcock se sirve del sonido como un elemento particular de la película, sobre todo en una escena donde se pone en evidencia la palabra «knife» («cuchillo»), en una conversación a la que asiste la heroína.

Culminando con una escena que tiene lugar en la cúpula del British Museum, Blackmail es también la primera película en la que Hitchcock utiliza como decorado de una escena de suspenso un lugar famoso. Durante el rodaje recibió la visita de la Duquesa de York Isabel Bowes-Lyon, futura madre de la reina Isabel II del Reino Unido. Al estreno, la película tiene un éxito fenomenal, tanto de público como de crítica. La prensa está encantada por la confrontación entre el deber y el amor y, más exactamente, del amor opuesto al deber. En aquella época, Hitchcock funda, con Baker, un agregado de prensa, la Hitchcock-Baker Ltd., una pequeña estructura consagrada a su autopromoción.

En esa época, Hitchcock dirige igualmente secuencias de Elstree Calling (1930), una revista musical filmada, producida por la BIP, así como un cortometraje, An Elastic Affair(1930), que tiene como protagonistas a dos premiados en la Film Weekly. Hitchcock también habría participado, modestamente, en otra revista musical de la BIP, Harmony Heaven(1929), aunque su nombre no aparezca en los créditos.

Hitchcock dirige a continuación Juno and the Paycock (1930), adaptado sin gran brillo, sin duda demasiado fielmente, de una obra del irlandés Sean O’Casey; se trata verosímilmente de un reflejo de la voluntad de explotar la novedad de la llegada del sonoro. Rueda después, de 1930 a 1934, Murder (Asesinato) del cual realizará también una versión con actores alemanes, distribuida con el título Mary – The Skin GameRich and Strange (Ricos y extraños / Lo mejor es lo malo conocido)Number Seventeen (Número diecisiete), así como una película musical, Waltzes from Vienna (Valses de Viena).

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Michael Balcon: Gaumont British

En 1933, Hitchcock es contratado nuevamente por Balcon para la Gaumont British Picture Corporation.​ Su primera película para la compañía (The Man Who Knew Too Much, 1934), es un éxito. Hitchcock rodará él mismo un remake después en Estados Unidos. En cuanto a la segunda, Los treinta y nueve escalones de 1935, que servirá más tarde de modelo a Young and InnocentEnviado especialSabotage y Con la muerte en los talones, es normalmente citada como una de las mejores películas del comienzo de la carrera del realizador. Las dos cintas tienen en común a Charles Bennett como guionista principal.

Los treinta y nueve escalones es la primera película en la que Hitchcock recurre a un «MacGuffin», término que designa un elemento de la intriga en torno al cual parece girar toda la historia, pero que no tiene en realidad ninguna relación con el significado de la misma o la manera como se acaba. A Los treinta y nueve escalones, el «MacGuffin» es en este caso escondido en una serie de planos que parecen haber sido eludidos.

La siguiente película del realizador, Sabotage en 1936, es la adaptación muy libre, por Charles Bennett y Alma Reville, la esposa de Hitchcock, de una novela de Joseph Conrad. En 1937, Alfred Hitchcock, acompañado de su mujer Alma y de su ayudante Juan Harrison, hace un primer viaje a Hollywood, en Estados Unidos.

Con Sabotage termina de manera abrupta la segunda fase de la fructífera colaboración con Michael Balcon, en el momento en que los propietarios de la Gaumont British cerraron definitivamente el negocio. Entonces Hitchcock rodará sus dos películas siguientes de nuevo por la Gainsborough Pictures, pero sin su antiguo promotor. Young and Innocent (1937) constituye una variación sobre el tema del inocente injustamente perseguido, con un tono de comedia más pronunciado.

El director conoce otro éxito importante en 1938 con The Lady Vanishes, una película espiritual y de fuerte ritmo en la que el tema es la desaparición de Miss Froyo, simpática anciana inglesa (May Whitty), mientras viaja en tren por un país ficticio llamado Vandrika, una alusión apenas velada a la Alemania nazi. Aunque trata de un viaje, el rodaje tiene lugar exclusivamente en un pequeño estudio londinense, y tiene el recurso, para dar la ilusión de desorientación, de maquetas y proyecciones en segundo plano de los personajes.

En esta época Hitchcock hizo una reflexión poco halagadora, refiriéndose a los actores, y asimilándolos a «ganado».​ La frase acompañaría entonces a Hitchcock durante años. Hacia finales de los años 1930, sin embargo, el realizador goza ya de una cierta reputación entre el público americano, aunque está entonces en Gran Bretaña, en la cumbre de su arte.

Así, David O. Selznick le propone ir a trabajar a Hollywood. Hitchcock acepta y, a partir de ese momento, rodará casi todas sus películas en los Estados Unidos. El 14 de julio de 1938 firma un contrato de 40 000 dólares por película. En 1939, rueda —provisionalmente— una última película en Gran Bretaña, Jamaica Inn, un melodrama histórico. El 6 de marzo de 1939, él y su familia llegan a Nueva York y luego se instalan en Los Ángeles.

Comienzos con David O. Selznick

El 22 de agosto de 1937 visitó con su familia Nueva York para entrevistarse con David O. Selznick, productor de Lo que el viento se llevó, quien lo contrató el 14 de julio de 1938. Las condiciones del productor convencieron a Hitchcock y se trasladó junto a su familia a Estados Unidos en 1939. Rápidamente, Hitchcock quedará impresionado por los superiores recursos de que disponían los estudios americanos, en comparación con las restricciones financieras con las que se había encontrado a menudo en Inglaterra.

En septiembre de 1940, los Hitchcock compran Cornwall, un rancho de 200 acres (0,81 km²) situado cerca de la pequeña ciudad de Scotts Valley, en las Montañas Santa Cruz, en el norte de California. El rancho seguirá siendo su residencia principal hasta su muerte, a pesar de que conservarán su casa de Bel Air.

David O. Selznick.

Las condiciones de trabajo con Selznick no serán óptimas. Normalmente, el productor se encontraba en dificultades financieras y a menudo, Hitchcock estará descontento con el control ejercitado por Selznick sobre sus películas. Selznick «alabará» a Hitchcock ante los grandes estudios (RKO, Universal, 20th Century Fox) antes de producir él mismo las películas del director. Además, Selznick, como Samuel Goldwyn, su colega productor independiente, sólo hacía algunas películas cada año, de modo que no tenía siempre proyectos para proponer a Hitchcock.

Goldwyn había negociado también con el realizador para un contrato potencial, pero Selznick había subido la oferta y se lo había llevado. Más tarde, en una entrevista, Hitchcock resumirá así su colaboración:

«[Selznick] era el gran Productor. […] El productor era el rey. La cosa más halagadora que Mr. Selznick nunca haya dicho de mí —y esto muestra el grado de control—… dijo que era el único director al que confiaría una película».

El primer trabajo que Selznick encargó a Hitchcock fue la adaptación de la novela de Daphne du Maurier Rebeca (1940). Este melodrama gótico explora los miedos de una ilusionada y joven esposa (Joan Fontaine), que se traslada a Gran Bretaña y debe luchar con un marido distante (Sir Laurence Olivier), un ama de llaves demasiado posesiva (Judith Anderson) y la memoria de la fallecida primera esposa de su marido: la bella y misteriosa Rebeca.

Tras numerosas revisiones del guion, el rodaje de la película arranca el 8 de septiembre de 1939, cinco días después de la declaración de guerra de Inglaterra a Alemania y la vigilia del preestreno de Lo que el viento se llevó. A Hitchcock le gusta trabajar solo, sin interferencias. Con Selznick, debe justificar su elección y tomar en consideración las ideas y las observaciones del productor. En el curso de la producción, surgen tensiones entre Hitchcock y Selznick en cuanto a la fidelidad de la obra literaria adaptada, la elección y la dirección de los actores, y la importancia del montaje.

En relación con el primer punto, por ejemplo, Selznick, que desde hace tres años trabaja con Lo que el viento se llevó —la película que lo hará famoso—, amante de la literatura, desea que las escenas y los diálogos enteros de Rebecca sean fielmente reproducidos en la pantalla.​ Su enfoque es totalmente opuesto al de Hitchcock. Se queja por otra parte sobre el «maldito rompecabezas» de Hitchcock, que muestra que, finalmente, no es él, el productor, quien tendrá la última palabra para crear una película a su manera, sino que es obligado a seguir la visión de Hitchcock en relación con lo que debe parecerse al producto terminado.

En esta película, el realizador recurre a procedimientos que serán característicos de sus obras posteriores más consumadas: un ritmo pausado, una historia contada según el punto de vista de un único personaje, la introducción durante el recorrido de un elemento que cambia totalmente el sentido de la historia y la utilización de procedimientos visuales espectaculares reservados a los momentos claves de la intriga.

A pesar de su duración —más de 2 horas—​, es un triunfo, y recibe dos Óscar de trece nominaciones: el de Óscar a la mejor película, otorgado a Selznick,​ y el de la mejor fotografía, otorgado al director de fotografía George Barnes. Hitchcock es nominado por el Óscar al mejor director, pero será John Ford quien finalmente se llevará el premio por Las uvas de la ira, un premio que Hitchcock no llegó a ganar nunca.

Hitchcock siente con cierta amargura que el premio a la mejor película llegue a las manos de Selznick antes que a las suyas, y es sin duda lo que estimularía su voluntad de independencia.​ Durante la realización de la película se iniciaron las desavenencias entre Selznick y Hitchcock, ya que este último no podía soportar las restricciones fílmicas y artísticas del productor.

Enviado especial

La segunda película americana de Hitchcock volvería a estar centrada en Europa. Foreign Correspondent también fue nominada a mejor película. El film fue rodado en el primer año de la Segunda Guerra Mundial y estaba inspirada en los rápidos cambios que experimentaba Europa en esos momentos, descritos por el corresponsal de un diario norteamericano, Joel McCrea. El film mezcló decorados construidos en Hollywood con escenas de la Europa real. Conforme a la censura del Código de Producción de Hollywood, la película evitó referencias directas a Alemania y a los alemanes.

Hitchcock, como muchos ingleses que viven en los Estados Unidos, está muy inquieto por su familia y sus amigos que se han quedado en el país al comienzo de la Segunda Guerra Mundial.​ Les rinde homenaje con la película Enviado especial, (1940), producida por Walter Wanger y basada en Personal History, un libro de Vincent Sheean. La historia es la de un periodista, interpretado por Joel McCrea, enviado a Europa para analizar la eventualidad de una nueva Guerra Mundial.

 Foreign Correspondent (Enviado especial 1940).

La película, que mezcla escenas reales rodadas en Europa y otras filmadas en Hollywood, acaba con un alegato a favor de la entrada en la guerra de los Estados Unidos, el filme mezcló decorados construidos en Hollywood con escenas de la Europa real y, sin embargo, para cumplir con el código de censura entonces en vigor en los Estados Unidos, la película evita las referencias directas a Alemania y a los alemanes. Enviado especial será nominada para el Óscar de la mejor película, en competición con Rebecca, que será la elegida.

RKO Pictures

A pesar de un interés moderado por los ecos de sociedad, Hitchcock y su mujer hacen amistad con Clark Gable y su esposa Carole Lombard para quien acepta dirigir una comedia romántica con Robert Montgomery: Matrimonio original (1941).​ La historia es la de una pareja camorrista, interpretada por Lombard y Montgomery, que descubren que no están casados legalmente. Después de una separación, se acaban reconquistando a base de discusiones. El Red Book Magazine calificará la película de la «comedia más hilarante y explosiva de 1942».

Tanto Matrimonio original como Sospecha (1941)​ son producidas por la RKO. Las dos películas de Hitchcock salen el mismo año que Ciudadano Kane de Orson Welles, producida por la misma compañía, la música es firmada por Bernard Herrmann, un compositor que sería importante para Hitchcock.

Hitchcock considerará Sospecha, adaptada de la novela Before the Fact de Anthony Berkeley Cox; la historia se desarrolla en su mayor parte en Inglaterra, como su segunda película inglesa realizada en Hollywood tras Rebecca. Las escenas que representan la costa inglesa serán en realidad rodadas en la costa septentrional de Santa Cruz en California.

El guion es coescrito por el neoyorquino Samson Raphaelson, por Juan Harrison y por Alma Reville. En el reparto, se encuentra Joan Fontaine, que tiene esta vez como compañero a Cary Grant (también británico de origen). Se trata para el actor de su primera aparición en una película de Hitchcock, y una de las raras películas de toda su carrera personal donde encarna a un personaje bastante siniestro.

Grant hace el papel de un hombre que, escondiendo su ociosidad en su encanto, logra seducir a una joven de fortuna y de carácter más bien reservado (Fontaine). Se casan. Rápidamente, la joven se da cuenta de que su marido es un irresponsable y se encuentra, al hilo de una serie de eventos, sumergida en una terrible angustia. Termina sospechando que el hombre que ama es un asesino y que busca la manera de deshacerse de ella. Según el director, el miedo y la angustia forman parte de los fantasmas más corrientes del ser humano.

La heroína se llega a imaginar a su marido precipitando de un acantilado a su amigo y socio y, después, a sospechar que un vaso de leche es envenenado, en una escena típicamente hitchcockiana, donde se ve el personaje encarnado por Grant en la penumbra subir lentamente la escalera que lleva a la cámara de su mujer, llevando en una bandeja un vaso de una blancura asombrosa. Hitchcock explicará que, para esta secuencia, había hecho colocar una fuente luminosa directamente en el vaso.

En un primer montaje, la película respetaba el final del libro, y el personaje de Grant revelaba ser realmente un asesino, pero la RKO consideró que esto perjudicaría la imagen del actor. Aunque —como le reconocerá más tarde a François Truffaut, un homicidio le habría convenido más— Hitchcock acaba aceptando dar a la historia un desenlace más feliz, aunque ambiguo.

Por su papel en esta película, Joan Fontaine gana, a los veinticuatro años, el Óscar a la mejor actriz —el único de toda su carrera​—, así como el premio de la crítica de Nueva York por su «destacable actuación».

Las primeras películas con Universal

A finales de 1941, después de haber rodado cuatro películas en dos años, Hitchcock se lanza a su producción más personal y audaz hasta la fecha, Saboteur (Sabotaje)que recuerda a Los treinta y nueve escalones y anuncia ya Con la muerte en los talones. El 20 de agosto de 1941, fecha del final del rodaje de Sospecha, Hitchcock se pone a trabajar, hasta el mes de octubre del mismo año, con el guionista Peter Viertel; participa igualmente en el guion Dorothy Parker. Esta película marca la primera colaboración de Hitchcock con la Universal Pictures.

La intriga comienza con un obrero de la aeronáutica acusado, equivocadamente, de haber cometido un acto de sabotaje en su fábrica: un incendio que conllevó la muerte de su mejor amigo. Para probar su inocencia, comienza una carrera-persecución encarnizada a través del país en busca del verdadero saboteador. En el transcurso de su huida, conoce a una joven que, en principio desconfiada, le acabará ayudando.

Para los papeles principales, Hitchcock deseaba poder disponer de Gary Cooper y Barbara Stanwyck pero, como consecuencia del rechazo del estudio, serán contratados finalmente Robert Cummings y Priscilla Lane. El director lamentará no haber podido trabajar, al menos en cuanto al papel masculino, con un actor más conocido, con quien el público se hubiera identificado mejor.

A menudo, se acusó al realizador de que no se interesara más por sus películas antes de comenzar el rodaje pero, en realidad, Hitchcock, estaba continuamente en busca de la perfección, siempre listo para modificar cualquier elemento de su guion en función del ritmo del trabajo.​ Para Saboteur experimenta nuevas técnicas con el decorador Robert F. Boyle. Rueda también dos versiones diferentes de numerosas escenas, para tener la posibilidad de elegir en el momento del montaje. Hitchcock podía llevar una mirada crítica sobre su propio trabajo.

Al final de la película, el héroe persigue a un asesino que se encuentra suspendido en la cima de la antorcha de la estatua de la Libertad. Según Hitchcock, se trata de un error, y hubiera sido mejor que fuera el héroe quien se encontrara en esta enojosa postura: así la identificación del público con el personaje habría sido más fuerte. Estrenada en abril de 1942, la película, sin embargo, tiene un gran éxito.

El 26 de septiembre de 1942 muere en Londres su madre a la edad de 79 años. Además, al año siguiente, muere también su hermano William. Preocupado por su obesidad mórbida (pesaba 135 kilos), llegó a perder 40 kilos en pocos meses.

Joseph Cotten, La sombra de una duda (1943)

Al final del rodaje de Secret Agent, Margaret McDonell, jefa del departamento literario de Selznick, se pone en contacto con Hitchcock para proponerle nuevos proyectos. El realizador elige Tío Charlie, una historia escrita por Gordon McDonell, marido de Margaret McDonell, para escribir el guion de lo que será La sombra de una duda, (1943),​ su segunda película con la Universal.

Llama en un principio a Thornton Wilder, que se dedica a esta tarea entre mayo y junio de 1942. Antes de terminar, sin embargo, el guionista decide de manera repentina alistarse en los servicios secretos del ejército. Y desde entonces, la novelista Sally Benson y Alma Reville se encargan de terminar los diálogos. El rodaje comienza el 10 de agosto del mismo año. Nuevamente, numerosos planos de Shadow of a Doubt serán filmados en exteriores, esta vez en la ciudad de Santa Rosa, en el norte de California.

De entre todas sus películas, de La sombra de una duda, Hitchcock dirá que era una de sus preferidas,​ Joseph Cotten interpreta Charlie Oakley, un hombre manipulador de pasado extremadamente turbio. Sintiéndose acorralado por la justicia, decide refugiarse con su hermana que le acoge con los brazos abiertos. La hija mayor de su hermana, Charlotte Newton (Teresa Wright), llamada «Charlie» en referencia a su tío, es una chica dinámica y soñadora que se siente agobiada en su pequeña ciudad y ve en su homónimo una especie de redentor. Sin embargo, Oakley es vigilado de cerca por dos hombres misteriosos, lo que siembra la duda en el espíritu de Charlie/Charlotte, y la lleva a sospechar que su salvador fantaseado es lo que es en realidad: un asesino de ancianas, venal y cínico.

A propósito de Charlie Oakley, Hitchcock dirá a François Truffaut: «Es un asesino idealista. Forma parte de estos asesinos que sienten en ellos una misión de destrucción. Quizás las viudas merecían lo que les ha pasado, pero no era su trabajo hacerlo. Un juicio moral aparece en la película, ya que Cotten es destruido finalmente, incluso accidentalmente, por su sobrina. Y así podemos decir que todos los malos no son negros y que todos los héroes no son blancos. Hay partes grises. El tío Charlie quería mucho a su sobrina pero, sin embargo, no tanto como ella lo quería. Pero le ha tenido que destruir, ya que no olvidemos que Oscar Wilde ha dicho: “Se mata lo que a uno le gusta”».

Sobre la película, hay críticos que han dicho que la utilización por Hitchcock de personajes, de diálogos y de primeros planos de doble sentido ofrecen una mina de interpretaciones psicoanalíticas potenciales a toda una generación de teóricos del cine, entre los que Slavoj Žižek, director de una obra titulada Todo lo que siempre quiso saber sobre Lacan sin atreverse nunca preguntarle a Hitchcock, aparecida en 1988. El realizador presenta su propia fascinación por el crimen y los criminales en una escena donde dos personajes tienen una discusión sobre las diferentes maneras de perpetrar un homicidio, lo que es emocionante para la joven Charlie.

El realizador, durante el rodaje, se entera de la muerte de su madre, que se había quedado en Londres. Algunos episodios de la niñez de Hitchcock en Leytonstone parecen evocados en el filme: como Hitchcock, Charlie tiene una madre que se llama Emma; Oakley ha tenido un accidente de bicicleta en su niñez; una chica llamada Ann lee Ivanhoe, libro que Hitchcock de niño se sabía de memoria, y el personaje de Joseph —segundo nombre de Hitchcock— rechaza conducir un coche.​ Sin embargo, según la propia hija del director, Patricia, sólo serían simples coincidencias.

20th Century Fox

Para la 20th Century Fox, Hitchcock realiza entonces su primera película abiertamente política, Lifeboat (Náufragos), en 1944, una adaptación de uno de los guiones de John Steinbeck, crónica de las experiencias vividas por los supervivientes del naufragio de un barco estadounidense hundido por un submarino alemán​ y que intentan, sin brújula, llegar a las Bermudas a bordo de un bote salvavidas. Uno de los pasajeros, uno de los únicos capaz de llevar la embarcación a buen puerto, sin embargo, resulta ser alemán.

La película estudia qué hacen los hombres cuando no tienen nada más. Se puede tratar de una película de propaganda, una nueva contribución al esfuerzo de la guerra. Las escenas de acción son rodadas solo a bordo del bote y la estrechez del lugar crea una ligera preocupación en relación con el ya tradicional cameo del director. El problema será resuelto por la aparición de Hitchcock en la foto de un periódico que el personaje interpretado por William Bendix lee en el barco, una publicidad «antes y después» para un producto adelgazante: Reductor Obesity Slayer.

Lifeboat recibirá una acogida crítica muy favorable al principio, pero la crítica bruscamente se repensará, gangrenada por la duda, ya que el tratamiento de estas nueve individualidades, y sobre todo la del nazi, se toma algunas libertades intolerables en el contexto de la época. La película es a pesar de todo nominada tres veces a los Oscars​ en las categorías mejor director, mejor guion original (Steinbeck) y mejor fotografía (Glen MacWilliams), y la actriz Tallulah Bankhead recibe el premio del New York Film Critics Circle a la mejor actriz.

Mientras trabaja para la Fox, Hitchcock considera seriamente rodar una adaptación de la novela de A. J. Cronin, The Keys of the Kingdom (Las Llaves del reino),​ sobre un sacerdote católico en China, pero el proyecto se va a pique, y John M. Stahl, en 1944, terminará haciendo la película, producida por Joseph L. Mankiewicz y con Gregory Peck como protagonista.

Intermedio británico: propaganda / Shoah

De vuelta a Inglaterra para una estancia prolongada hasta principios de 1944, Hitchcock realiza dos cortometrajes, de aproximadamente media hora cada uno, para el Ministerio de Información británica ( Ministry of Information), Bon Voyage ​ y Aventura malgacheEstos films – rodados por las Fuerzas francesas libres – son los únicos de Hitchcock en francés y «presentan las teclas típicamente hitchcockianas».​ El segundo, juzgado demasiado sensible, será prohibido en Francia. Durante los años 1990, las dos películas serán difundidas por la cadena estadounidense Turner Classic Movies y saldrán en vídeo doméstico.

En 1945, Hitchcock es contratado como «consejero artístico» (treatment advisor, de hecho como montador) para un documental producido por el Ejército británico y consagrado a la Shoah. Dirigido por Sidney Bernstein, la película, una grabación de la liberación de los campos de concentración nazis, quedará inédito hasta 1985; será entonces completado para la serie Frontline de la cadena estadounidense PBS y difundido con el título Memory of the Camps.

Últimas películas con Selznick

Hitchcock vuelve a Estados Unidos en 1945 para rodar Spellbound, segunda película del realizador, tras Rebecca, con Selznick como productor, y que explora el tema entonces en boga del psicoanálisis y donde destaca la colaboración de Salvador Dalí, que diseñó y elaboró los decorados de la escena del sueño. Los papeles principales son para Gregory Peck e Ingrid Bergman.

Peck encarna un personaje que se presenta en principio como el Dr. Anthony Edwardes, el nuevo director de un asilo psiquiátrico. Se sospecha de inmediato que no es quien pretende ser. Afectado de amnesia, luego acusado del homicidio del verdadero Edwardes, es ayudado en su búsqueda de identidad por la joven Dra. Peterson (Bergman) quien, finalmente, le permitirá igualmente disculparse. Una de las secuencias más famosas de la película, por otra parte con muchos diálogos, es la del sueño surrealista creado por Salvador Dalí, una especie de jeroglífico que permitirá a la psicoanalista dilucidar el misterioso pasado de su protegido.

Juzgada demasiado perturbadora para el público, la escena onírica tal como aparece hoy en la película es sensiblemente más corta que los minutos previstos en un inicio. Una parte de la banda original compuesta para la película por Miklós Rózsa —que se sirve sobre todo de un theremin— será más tarde adaptada por el compositor bajo la forma de un concierto para piano La casa del doctor Edwardes, que será un gran éxito comercial.

Con Notorious empezó a trabajar con Ingrid Bergman, la primera “rubia hitchcockiana” por la que sentía fascinación, llegando a manifestar en una entrevista que prefería protagonistas rubias porque las consideraba más misteriosas.

Cary Grant e Ingrid Bergman en Notorious.

En el libro-entrevista de François Truffaut, Hitchcock afirma que Selznick, para compensar el avance de presupuesto del wéstern Duelo al sol (1946), producido por él y dirigido por King Vidor, vende entonces un «lote» a la sociedad RKO: Hitchcock, escenógrafo, Cary Grant e Ingrid Bergman, las dos estrellas, así como un guion de Ben Hecht, todo por un importe de 500 000 dólares. Esta transacción está en el origen de Notorious (1946). Bergman interpretará el papel de una joven, hija de un espía nazi alcoholizado que, al comienzo de la película, es seducida por un agente del gobierno estadounidense (Grant), que de hecho tiene como misión servirse de ella para espiar a Alexander Sebastian (Claude Rains), uno de sus antiguos amantes, amigo de su padre y que, refugiado en Brasil, lleva actividades sospechosas.

Mientras trabaja en la escritura del guion con Ben Hecht, el realizador se pregunta qué «MacGuffin» podrían realmente buscar los héroes de la película y escoge el uranio, pasado de contrabando en botellas de vino por los espías y destinado a la fabricación de una bomba atómica. Expertos que, para alejarlo de la verdad, intentan hacer creer que esta bomba está compuesta de agua pesada y no de uranio; en cuanto a esto, el director habría consultado sobre todo a Robert Andrews Millikan, del Instituto Caltech. Juzgando el «MacGuffin» totalmente ridículo, el estudio se muestra más bien reticente: el mismo Selznick, hasta la difusión de la noticia de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki de agosto de 1945, consideraba el tema dentro del ámbito de la «ciencia ficción».

​El realizador acababa de descubrir el secreto de la fabricación de la bomba y entonces sabrá que el FBI lo ha hecho seguir durante tres meses para descubrir de dónde sacaba esta información. Notorious ganará un enorme éxito en el box office y queda como una de las películas de más renombre del realizador, considerada por Truffaut como la mejor película en blanco y negro de Hitchcock. The Paradine Case​ (1947), un drama judicial, será la última película de Hitchcock producida por Selznick.

Hastiado por la fortuna que el productor acumula —éste toca, en cada contrato, tanto como él—, Hitchcock manifiesta poco interés por el proyecto.​ En la película, Alida Valli hace el papel de una joven acusada de haber envenenado a su marido, un viejo rico y ciego. Su abogado (Gregory Peck) acabará por sucumbir a su encanto glacial. La película será un desastre, tanto de público como de crítica,​ que la juzgó pesada, pecando de una duración excesiva y de falta de ideas. Hitchcock se negará a continuar su colaboración con Selznick, que sin embargo le había comunicado una gran lección: en Hollywood, es el productor quien decide el final cut.​ Desde entonces, el realizador hará intentos por autoproducirse.

Transatlantic Pictures

Farley Granger, James Stewart y John Dall, en Rope, 1948, La primera película de Hitchcock en color pero, sobre todo, ejercicio de estilo y una proeza técnica.

En 1948, Hitchcock, en tándem con su amigo y compatriota Sidney Bernstein, crea Transatlantic Pictures, una sociedad de producción con la que dirigirá dos películas. Para la primera, el realizador elige adaptar la obra Rope’s End de Patrick Hamilton, que se convertirá en la gran pantalla como La soga (Rope).​ Inspirada en el famoso homicidio cometido en 1924 por Nathan Leopold y Richard Loeb, renombrados en la película como Brandon Shaw y Philip Morgan.

La película empieza tras un plano mostrando la calle en contrapicado sobre el que desfilan los créditos y sigue con el asesinato de un joven por cuentas pendientes a manos de sus compañeros. Estos preparan entonces una cena a la que están invitados esa misma tarde en la escena del crimen, los padres de la víctima, su novia y un antiguo pretendiente de ésta. Entre los invitados se encuentra igualmente un profesor de los tres, Rupert Cadell, que, atento al comportamiento extraño de los jóvenes en el transcurso de la tarde, comenzará a sospechar lo impensable. Los dos homicidas son interpretados por John Dall y Farley Granger y en el papel del profesor, la Warner, que distribuía la película, escogió a James Stewart. Sería la primera de las cuatro películas que el actor rodaría con el director.

Rope es la primera película de Hitchcock rodada en color y constituye también un ejercicio de estilo. Como lo había hecho algunos años antes en Náufragos,​ el director se propone un desafío de suspense metódicamente ordenado en un espacio confinado. Experimenta igualmente con planos excepcionalmente largos -la película tiene once en total, uno por bobina y algunos duran hasta diez minutos. De una manera u otra, la cámara de Hitchcock consigue desplazarse de manera fluida a través del decorado, aun siendo una pesada y molesta cámara Technicolor y seguir la acción continua de los largos planos secuencia.

Terminada el 21 de febrero, la película se estrena en Estados Unidos en septiembre de 1948 con el título de Alfred Hitchcock’s Rope. Es la primera vez que su nombre aparece en un título, y Hitchcock experimenta un gran orgullo. Las críticas, no obstante, son moderadas y el éxito de taquilla fue templado. La película no tuvo problemas con la censura, aunque fuera prohibida en varias regiones de los Estados Unidos, o bien proyectada con cortes (normalmente la escena del homicidio). El National Board of Review la desaconsejó a los menores de veintiún años. En Europa, es prohibida en un principio en Francia e Italia. Al final, La soga no tuvo un éxito resonante, pero los productores recuperaron ampliamente su inversión.

El primer éxito de Transatlantic Fotos es contrapesado por el fracaso de Under Capricorn en 1949, un drama histórico que tiene como escenario la Australia del siglo XIX. Ingrid Bergman interpreta el papel de una joven que, gracias al amor, consigue eludir el alcohol y la locura.

Como en La soga, Hitchcock, en Atormentada recurre a los planos secuencias, pero sin embargo de un modo menos insistente. La película es igualmente rodada en Technicolor, sin embargo, el realizador preferirá, en sus tres películas siguientes, volver al blanco y negro. Es la película que el cineasta más lamentará haber rodado. Marca la última colaboración de Hitchcock con la actriz Ingrid Bergman, y el fracaso del filme -el más grande de toda la carrera del director significa el fin de la efímera sociedad Transanlantic. Hitchcock seguirá no obstante, produciendo sus propias películas hasta el final.

En 1948 Bergman dejó de actuar con Hitchcock con el fin de iniciar su colaboración con el también director Roberto Rossellini. Esto supuso un golpe para un Hitchcock, que sin embargo no tardó en recuperar la confianza, conociendo a la que acabaría convirtiéndose en su nueva musa, Grace Kelly. Con ella, dirigirá La ventana indiscreta (1954), junto a James Stewart, Crimen perfecto (1954), junto a Ray Milland, y Atrapa a un ladrón (1955), en compañía de Cary Grant.

El 3 de enero de 1949, el realizador firma con la Warner un contrato con el que se compromete a rodar cuatro películas en seis años, por un salario estratosférico de 990 000 dólares.

La década de 1950: el Hitchcock más esplendoroso

Al principio de los años 1950, Lew Wasserman, entonces al frente de MCA, tendrá una influencia importante en la futura imagen y promoción de las películas del realizador. MCA tiene además en nómina a James Stewart y Janet Leigh, dos de los actores que aparecerán en películas de Hitchcock.

Las películas realizadas y producidas por Hitchcock a partir de 1954 y Crimen perfecto son en general consideradas como sus principales obras maestras (este periodo fastuoso se extenderá hasta el comienzo del decenio siguiente, hasta Los pájaros, en 1963).

En 1950, Hitchcock vuelve a Gran Bretaña para dirigir Pánico en la escena. Por primera vez, Hitchcock trabaja con Jane Wyman, una de las principales estrellas de la Warner Bros y con la sensual actriz alemana Marlene Dietrich. Forman parte del reparto algunos actores británicos de primer orden, como por ejemplo Michael Wilding, Richard Todd y Alastair Sim. Es la primera película del realizador producida por la Warner, que antes ya había distribuido La soga Atormentada,​ la sociedad Transatlantic debe hacer entonces frente a dificultades financieras.

Pánico en la escena recuerda a las películas precedentes del realizador, como Los 39 escalones (1935), Young and Innocent (1937) y Saboteur. Jonathan Cooper (Todd), un hombre enamorado de una actriz y cantante (Dietrich), es sospechoso de ser el homicida de su marido; su amiga Eve (Wyman) intenta ayudarlo. Sin embargo, el cineasta se entrega dentro de una nueva experiencia: la película empieza con un flashback que, finalmente, resultará ser engañoso. La película no es un éxito, y Hitchcock lo explicará en el hecho de que, a causa de este procedimiento narrativo poco ortodoxo, el público se habría sentido engañado.

Al comienzo del año 1950, Hitchcock descubre con entusiasmo la primera novela de Patricia Highsmith: Strangers on a Train, de quien compra los derechos el 20 de abril, por un importe de 75000 dólares. El realizador trabaja con la sinopsis con Whitfield Cook en junio. Para la escritura de los diálogos, Hitchcock se pone en contacto en un principio con Dashiell Hammett, pero Raymond Chandler, sugerido por la Warner, será quien se encargue del trabajo. Sin embargo este no llegará hasta el final, debido a desacuerdos entre escritor y director.

Hitchcock explicará más tarde: «Recuerdo que para Extraños en un tren, no encontraba nadie que quisiera colaborar conmigo. Todo el mundo pensaba que mi primer lanzamiento era a la vez tan plano y tan cerca de los hechos que no se encontraba la menor calidad. En realidad, toda la película estaba ahí, visualmente».

En Extraños en un trenHitchcock combina numerosos elementos de sus películas precedentes. Dos hombres se encuentran por casualidad en un tren y evocan la idea de deshacerse cada uno de la persona que le plantea problemas al otro. Mientras que para el primero, un campeón de tenis (en el libro, el personaje es un arquitecto), no se trata más que de una broma, el segundo se toma la historia del todo en serio. Con Farley Granger retomando algunos elementos de su papel en The Rope, el realizador, en Extraños en un tren, se sigue interesando por las posibilidades narrativas de los temas del chantaje y del homicidio. Robert Walker, que hasta aquí sólo había interpretado papeles de joven «de buena familia», encarna aquí al «malo».

Su interpretación de demente inquietante, demasiado vinculado a su madre, anuncia al Anthony Perkins de Psicosis; desgraciadamente, Walker morirá algunos meses después del estreno de la película. Hitchcock confía por otra parte uno de los papeles secundarios en Patricia, «Pat», su propia hija, entonces con veintidós dos años y que ya había interpretado un pequeño papel en Pánico en la escena: en Extraños en un tren, encarna a Barbara, «Babs», una víctima, no directa sino de la demencia mortífera de Bruno, el personaje interpretado por Walker.

Estrenada en marzo de 1951, Extraños en un tren, a pesar de algunas quejas de personas indignadas por sus connotaciones sexuales y su homicidio explícito, tiene un gran éxito. Hitchcock, tras el fracaso de la aventura Transatlantic, ha reencontrado la confianza del público y de los estudios.

Desde los años 1930, la idea de adaptar una pieza llamada Nuestras dos conciencias, un drama católico escrito en 1902 por Paul Anthelme (seudónimo de Paul Bourde), no para de dar vueltas en la cabeza de Hitchcock; más de una decena de años más tarde, tiene finalmente la oportunidad de llevar a cabo este proyecto. La historia es la de un sacerdote, cuya conciencia le fuerza a asumir la culpabilidad de un crimen perpetrado por otro, un tema bastante delicado. Poco a poco, se concreta el proyecto de lo que será Yo confieso.

Montgomery Clift en Yo confieso (1953)

Por el contexto católico de la historia, se excluye el rodaje en Estados Unidos. La acción, entonces, se sitúa en Quebec donde, después de haber escrito un primer esbozo, el director y su esposa lo eligen como localización. El realizador vacila en cuanto a la elección del guionista definitivo, hasta que Alma le sugiere contratar a William Archibald, que había hecho pruebas en Broadway; George Tabori participa igualmente en el guion. Montgomery Clift y Anne Baxter interpretarán los dos papeles principales.

Hitchcock que, sin duda por comodidad, juzgará siempre sus películas según la acogida del público, llegará a declarar que Yo confieso fue un “error”. Siguen tres películas muy populares, con Grace Kelly como protagonista, que se convertiría en el arquetipo de «la rubia hitchcockiana».

En 1953, Hitchcock había firmado un contrato de cuatro años con la Warner, y le queda una película para rodar. Durante un tiempo, trabaja para la adaptación de una novela de David Duncan, The Bramble Bush, pero acaba renunciando. El realizador descubre entonces que el estudio ha comprado los derechos de una obra de éxito de Broadway, Dial M for Murder, de Frederick Knott.

Crimen perfecto marca el retorno de Hitchcock al Technicolor, pero experimenta también un procedimiento de moda en aquel tiempo, el cine en 3D, en relieve estereoscópico ycon proyección en luz polarizada obligando la utilización de gafas adaptadas. La película no será sin embargo explotada en este formato en su estreno; será proyectada en 3D a comienzos de los años 1980. Hitchcock piensa un momento confiar los papeles del marido y de la esposa a Cary Grant y Olivia de Havilland, pero choca con el rechazo de los estudios. El director llama pues a una joven actriz que sólo había rodado tres películas hasta entonces: Grace Kelly.

Se convertiría, además de una gran amiga, en su actriz favorita. En Crimen perfecto, el papel del “malo”, muy diferente del Bruno de Extraños en un tren, es interpretado por Ray Milland. Es un dandi venal y calculador, ex jugador de tenis profesional (actividad ejercitada por el héroe/víctima de Extraños en un tren), que construye un plan maquiavélico para deshacerse de su mujer infiel (Kelly) y heredar su fortuna. Pero es ella quien, para defenderse, mata al hombre contratado para efectuar el macabro trabajo. El marido manipula entonces las pruebas de que su esposa sea acusada de haber asesinado al secuaz. El amante, Mark Halliday (Robert Cummings), y el inspector de policía Hubbard (John Williams) deben actuar rápidamente para salvar a la joven de la pena capital.​ Hitchcock tira astutamente de los resortes de la obra y, a su estreno, Crimen perfecto es apodado como un “gran” Hitchcock.

En el rodaje de Crimen perfecto, Lew Wasserman, el agente de Hitchcock, firma con la Paramount un contrato de nueve películas, la primera de las cuales debe ser la adaptación de una novela de Cornell Woolrich – seudónimo de William Irish -, titulada It Had to be a Murder, la cual se llevaría a la pantalla bajo el título de La ventana indiscreta (1954). Para escribir el guion, Hitchcock llama a John Michael Hayes, un antiguo periodista, que colaborará igualmente en la escritura de sus tres películas siguientes.

La ventana indiscreta.

Apresurado por sus acreedores y por Wasserman, Hitchcock acepta en 1955 poner su nombre y su imagen a una serie de televisión titulada en principio Alfred Hitchcock Presents (1955-1962) por un salario de 129 000 dólares por episodio de 30 minutos. Es una serie en la que él mismo presentaba unas historias cortas en la línea de sus películas.

La ventana indiscreta tiene como protagonistas a James Stewart y nuevamente Grace Kelly, los papeles secundarios son para Thelma Ritter y Raymond Burr. La historia ocurre en Nueva York. Un fotógrafo (Stewart, un personaje basado en Robert Capa), a causa de un accidente se encuentra enyesado y en silla de ruedas; está obsesionado por la observación de los habitantes del inmueble separado del suyo por un patio común. Poco a poco, comienza a sospechar que uno de estos vecinos (Burr) ha matado a su esposa y, desde entonces, intenta compartir sus temores con su amiga modelo (Kelly) y un policía amigo (Wendell Corey). Terminará consiguiéndolo.

Como en Lifeboat y en La soga, la película es casi rodada completamente en un espacio reducido, el minúsculo piso del fotógrafo, que sin embargo domina una decorado impresionante, constituido por un jardín y el inmueble de enfrente. Hitchcock se sirve de primeros planos de la cara de Stewart para mostrar las reacciones del personaje al espectador, desde el divertido voyeurismo en escenas en apariencia anodinas, hasta su terror impotente, cuando ve a su prometida, que se ha introducido en el piso sospechoso, amenazada por la llegada, repentina e inesperada, del presunto asesino. Al estreno, la película tiene un gran éxito y obtiene cuatro nominaciones a los oscars, entre ellos el del mejor director. Sin embargo no recibe ninguno.

La ventana indiscreta no se había estrenado todavía y Hitchcock ya estaba ocupado en otro proyecto. La Paramount le propone realizar la adaptación de To Catch a Thief, una novela de David Dodge. Muy satisfecho de Hayes como guionista, el realizador lo contrata de nuevo. Hayes, sin embargo, no conoce en absoluto el sur de Francia, situación que el director soluciona enseguida:

«Cuando se enteró de que nunca había ido al sur de Francia, lo arregló para que mi mujer me acompañara, a cuenta de los gastos del estudio, a fin de efectuar localizaciones. Este viaje fue naturalmente bienvenido y, a mi regreso, sabía exactamente qué hacer con la novela.» A finales de abril de 1954, el guion está listo, y el rodaje comienza a principios del mes de mayo.

La tercera y última película de Hitchcock con Grace Kelly, Atrapa a un ladrón, es una comedia policíaca que tiene como decorados la Riviera francesa y acompaña a la actriz Cary Grant. John Williams forma parte de nuevo del reparto, junto, a los franceses Brigitte Auber y Charles Vanel (que no habla una palabra de inglés). Grant hace el papel de John Robie, llamado «el Gato», famoso atracador «jubilado», pero que se convierte en el principal sospechoso de una serie de robos cometidos en la Riviera. Una heredera americana (Kelly) rompe el misterio de su verdadera identidad, prueba a seducirlo con sus propias joyas, y se propone incluso el ayudarle en sus proyectos criminales.

El estreno tiene lugar en Nueva York, el 15 de agosto de 1955. Según el director, To Catch a Thief es una «película ligera». En la constatación que hace la crítica en su conjunto, sin embargo, subraya también los puntos fuertes y los encantos de esta obra. En cuanto al público, se muestra muy satisfecho. «A pesar de la diferencia de edad evidente entre Grant y Kelly y una intriga más bien ligera, el guion lleno de ingenio (y trufado de dobles sentidos) y la buena interpretación de los actores, finalmente, garantiza a la película un éxito comercial.» Se trata de la última colaboración entre Hitchcock y Grace Kelly, debido al matrimonio de ésta con el Príncipe Rainiero de Mónaco, en 1956, un estatus que le obligaba a terminar su carrera de actriz.

1955 marca igualmente el comienzo de Hitchcock en la televisión americana, con una serie de historias más o menos macabras producidas por la CBS y que llevarán su nombre: Alfred Hitchcock Presents. Hitchcock realizará él mismo, entre el año de creación y 1962, un total de veinte episodios de la serie. De 1962 a 1965, la serie tomará el título de Suspicion.

El director no abandona sin embargo, su carrera en el cine. En 1950, había leído la novela de Jack Trevor Story, The Trouble with Harry. Antes de rodar To Catch a Thief, pide a Hayes que trabaje para su adaptación. Compran los derechos por 11 000 dólares, a pesar del hecho de que, cuatro años antes, el comité de lectura de la Paramount hubiera emitido una opinión desfavorable en relación con la novela, juzgando su humor demasiado frágil, un poco extraña, y con personajes que se parecen un poco a extraterrestres.

The Trouble with Harry (Pero… ¿quién mató a Harry?) sigue el recorrido de un cadáver que encuentra primero un niño. Éste corre a buscar a su madre. En el mismo momento, un viejo cazador descubre el cuerpo y piensa que lo ha matado. Sucesivamente, otros personajes, relacionados con el muerto, se imaginarán tener algo que ver con su estado, por diversos motivos; el cadáver es enterrado y desenterrado varias veces. Ocupado en el rodaje de To Catch a Thief, Hitchcock no se puede ocupar de la distribución.

Herbert Coleman, su productor asociado, se hace cargo entonces, así que son elegidos, para los dos papeles principales Shirley MacLaine, en la que sería su primera aparición en la gran pantalla, y John Forsythe. El rodaje se efectúa en parte en decorados naturales en Vermont, y en parte en estudios en Hollywood. Harry marca por otra parte la primera colaboración del compositor Bernard Herrmann con una película de Hitchcock. Hitchcock revelaría a François Truffaut:

«He rodado esta película para probar que el público americano podía apreciar el humor inglés y no ha funcionado demasiado mal.»

Cuando la película se estrena, el realizador ya está ocupado en rodar la siguiente, que atrae toda su atención. La Paramount no sabe muy bien qué hacer con Harry, renunciando incluso a promocionarla.

En los Estados Unidos, la película interesa medianamente al público. En Europa, por el contrario, es muy bien acogida, sobre todo en Gran Bretaña y en Francia, donde recibe críticas muy positivas y se quedará, incluso, seis meses en cartel. El humor macabro de The Trouble with Harry se encuentra en las presentaciones televisivas y las conclusiones -dadas por el maestro en persona- de cada episodio de su serie Alfred Hitchcock Presents.

A finales de 1954, Hitchcock acaba de finalizar su cuarta realización en diecisiete meses. Sin embargo, para él está fuera de cuestión hacer una pausa. Piensa entonces en uno de sus éxitos del periodo británico, The Man Who Knew Too Much (1934) que, en 1941 ya había considerado realizar una nueva versión, cuando estaba con Selznick. Finalmente, por primera y última vez en su carrera, se decide a rodar un remake de su propia película.

Para escribir el remake de El hombre que sabía demasiado,​ Hitchcock dirige una vez más a Hayes. El director, que pide al guionista que no visione el original, le explica simplemente la historia: un espía es asesinado y confía a un doctor en medicina, que ha conocido el día antes, que se prepara un atentado, el médico y su mujer se encuentran entonces embarcados en un complot internacional y están obligados a callar para salvar a su hijo tomado como rehén.

Hitchcock ofrece el papel principal a James Stewart, que ya es la tercera colaboración con el realizador, tras La soga y La ventana indiscreta; respecto al papel de la esposa y antigua cantante en la película, se le confía a Doris Day, que el cineasta había localizado algunos años antes en Storm Warning. La película es rodada en Londres y Marrakech.​ Para la música, llama de nuevo a Herrmann; se podrá verlo dirigir la Orquesta Sinfónica de Londres en la agotadora escena final, en el Royal Albert Hall.

Los últimos planos son rodados en los estudios Paramount en julio de 1955. La película resultará ser la más rentable del año 1956. La canción Que Sera, Sera (Whatever Will Be, Will Be), escrita por Jay Livingston y Ray Evans, será premiada con el Oscar a la mejor canción original y será un gran éxito de Doris Day.

 

Rodada en blanco y negro, The Wrong Man no es una película de suspense sino un drama, basado en una historia verdadera, un error judicial explicado por la revista Life en 1953. El asunto es tratado de una manera realista, casi documental. Henry Fonda interpreta a un músico del Stork Club, en Nueva York, que es tomado equivocadamente por el autor de varios atracos cometidos en la misma compañía de seguros. Es detenido por este crimen del que es inocente.

Su mujer (Vera Miles, que hace la primera aparición en una película del director), lo empuja a probar su inocencia antes de tener lugar el proceso, pero no puede resistir el estrés de la situación y, de una manera que parece irremediable, se hunde en la depresión. El realizador otorga a Falso culpable un lugar particular, sustituyendo a su habitual cameo por una introducción hecha por él mismo en off al comienzo de la película:

«Les habla Alfred Hitchcock. En el pasado, les he dado numerosas clases de películas de suspenso, pero esta vez, quisiera que vieran algo diferente. La diferencia radica en el hecho de que es una historia verdadera, de la que cada palabra es verídica. Sin embargo, contiene elementos más extraños que toda la ficción que figura en un buen número de películas de suspense que he hecho antes.»

Como en Yo confieso, otra película “seria” del director, es evocado el catolicismo: algunos planes se entretienen con el rosario de falsos culpables, y el verdadero culpable es descubierto como resultado de una oración del falso culpable ante la imagen de Cristo. La película recibe una acogida del público poco entusiasta. Así, Hitchcock explicará a Truffaut que había sido empujado a hacer esta película por el miedo que había experimentado siempre con la policía, y de la que se encuentran rastros en numerosas escenas»,​ sobre todo aquella donde el personaje interpretado por Fonda explica a su hijo la experiencia que ha sufrido y que es similar, invirtiendo los papeles, a un episodio traumatizante que habría vivido el director durante su niñez.

Algunos años antes, Hitchcock se había interesado por la novela Celle qui n’était plus de los franceses Pierre Boileau y Thomas Narcejac, pero el libro se le había escapado y, finalmente, fue Henri-Georges Clouzot quien la adaptó bajo el título Les Diaboliques, y fue estrenada en 1955. Tras The Wrong Man, Hitchcock piensa en rodar la adaptación de Vértigo, de entre los muertos, otra obra del tándem.

Para escribir el que será Vértigo, de entre los muertos (Vértigo, 1958), recurre, antes de mostrarse satisfecho del guion, a no menos de tres autores. El último, Samuel Taylor, reconocería más tarde que había trabajado sin leer ni el primer guion ni la novela original, pero limitándose a seguir las indicaciones del director, para concentrarse en el personaje principal. El realizador contrata como estrella masculina a James Stewart. Para interpretar a la obsesiva mujer joven, Hitchcock desea en principio contratar a Vera Miles – había resultado excelente la interpretación en su película precedente-, pero está embarazada, y se ve forzada a renunciar. Entonces, el estudio le encuentra una sustituta en Kim Novak, que hará aquí uno de sus mejores papeles.

Aunque se centra en un homicidio, Vértigo, de entre los muertos no es propiamente una película policíaca, sino, según las propias palabras del realizador, «una historia de amor de clima extraño». Stewart es «Scottie”, un antiguo investigador de la policía que sufre acrofobia que progresivamente se obsesiona con una misteriosa joven (Novak). El vértigo invencible y la obsesión de Scottie desembocan en una tragedia. Entonces, encuentra otra joven que se parece sorprendentemente a la desaparecida. La película se decide sin happy end. El estreno tiene lugar en España, en el Festival de San Sebastián, donde Hitchcock gana la Concha de Plata.

Aunque actualmente sea considerado un clásico, Vértigo, de entre los muertos enfrenta sin embargo, en su estreno, críticas negativas y una acogida reservada por parte del público; marca la última colaboración entre James Stewart y el director. La película, sin embargo, hoy es considerada por muchos como una de las mejores películas del realizador, y se encuentra sobre todo en un grupo que encabeza la clasificación Sight & Sound de las mejores películas del decenio; constituirá por otra parte, con Psicosis, uno de los puntos de referencia privilegiados para Brian De Palma para su relectura cinematográfica de la obra hitchcockiana, en los años 1970-1980.

En 1958, Hitchcock descubre que su mujer, Alma, está afectada por un cáncer de mama. Así aparece el año siguiente en Tactic, una emisión de televisión consagrada a la prevención de este tipo de cáncer. Alma se curará gracias a un tratamiento experimental. También en 1958 recibe varios premios: el Globo de Oro a la mejor serie de televisión.

Hitchcock, después, filmó a numerosas regiones de los Estados Unidos. Vértigo, de entre los muertos​ siguen otras tres películas de éxito, todas reconocidas como formando parte de sus mejores largometrajes: Con la muerte en los talones (North by Northwest, 1959), Psicosis (Psycho, 1960) y Los pájaros (The Birds, 1963).​ La primera retoma el tema del «Don Nadie» atrapado en un engranaje, injustamente perseguido, y obligado tanto si como no a disculparse.

En Con la muerte en los talones, Cary Grant hace el papel de Roger Thornhill, un publicitario de Madison Avenue que nunca ha atendido a razones más que con su madre excéntrica, y que, por un cúmulo de circunstancias, se encuentra repentinamente como blanco de una misteriosa organización. Conoce una rubia seductora, Eve Kendall (Eva Marie Saint), que le seduce antes de hacerle caer en una trampa. La escritura del guion original es confiada a Ernest Lehman. Para la escena final, Hitchcock tiene la idea de utilizar como marco el Monte Rushmore, un lugar sin embargo protegido.

El 17 de septiembre de 1958, obtiene finalmente la autorización del Ministerio del Interior de los Estados Unidos para servirse de maquetas de las famosas esculturas que representan la cara de cuatro presidentes.​ Los créditos de la película (ámbito en el que Hitchcock se había iniciado en el cine), como los de Vértigo, de entre los muertos, son debidos al grafista Saul Bass y Bernard Herrmann, que desde Harry se ha convertido en el compositor habitual de Hitchcock, firma aquí la que será una de sus más célebres partituras.

Psicosis y Los pájaros, las obras maestras de los años 1960

La década de los 60 comienza con dos películas generalmente consideradas como obras de arte del director, Psicosis (1960), protagonizada por Anthony Perkins y Janet Leigh, uno de los principales éxitos comerciales de su carrera, la cual contenía una de las escenas más impactantes de la historia del séptimo arte: el asesinato de su protagonista en la mitad de la película, Janet Leigh, en la ducha, y Los pájaros (1963), protagonizada por Tippi Hedren y Rod Taylor.

Las películas que seguirán serán menos personales, y quizás también menos ambiciosas. La edad se empieza a hacer sentir, el cine entra en crisis debido a la llegada masiva de la televisión a los hogares, y Hitchcock ha perdido dos de sus más cercanos colaboradores: Bernard Herrmann, el compositor, y Robert Burks, el director de fotografía. Las películas realizadas después de Marnie (1964) no tendrán la misma dimensión que las de la «edad de oro» del realizador.

La casa de Norman Bates en Psicosis (1960)

Mientras lee el apartado «Libros» del New York Times, Hitchcock se encuentra con una excelente crítica de Psicosis, un libro de Robert Bloch, basado en la historia de Ed Gein, un asesino necrófilo. Compra la novela, y anuncia a su secretaria: «Tengo nuestro próximo tema». Lo que motiva también y sobre todo al cineasta, es el desafío de realizar una película tan eficaz como posible con pocos medios. Dado que muchas malas películas en blanco y negro y poco costosas resultaban un éxito al box office, se pregunta qué pasaría con una película rodada en las mismas condiciones, pero realizada con cuidado.​ Producida con un presupuesto en efecto muy limitado -800 000 dólares-, Psicosis fue rodada con el equipo de televisión de Alfred Hitchcock Presents en un terreno abandonado de los estudios Universal.

Para escribir Psicosis, que se convertiría en una de las obras maestras de la filmografía del realizador, considerado por algunos la mejor,​ Hitchcock recupera a Joseph Stefano, un guionista principiante. Todo comienza con el robo de una cierta suma de dinero por la empleada de una compañía de seguros, Marion Crane (Janet Leigh) que, atrapada en una difícil historia de amor, da un golpe. Huye con su coche, que cambia, después de haber sido detenida por un policía, por un coche de ocasión. Sorprendida por una tormenta, decide pasar la noche en un motel, donde los clientes parecen haber desaparecido, y donde conoce al propietario, Norman Bates (Anthony Perkins), un simpático joven pero de reacciones un poco extrañas y que vive con su madre, posesiva en extremo, en una vieja casa situada cerca.

Su conversación con Norman convence a Marion para restituir el dinero escondido. Mientras se está duchando, la joven es asesinada brutalmente. Una vez comprobada la desaparición del dinero y de la joven, un detective privado (Martin Balsam) y la hermana de Marion (Vera Miles) van en su búsqueda. Patricia Hitchcock, hija del realizador, tiene aquí un pequeño papel. Para la película, Bernard Herrmann firma de nuevo una música muy inspirada, casando las imágenes (sobre todo las cuchilladas) y anticipando de maravilla las emociones del espectador. Para la promoción de la película, Hitchcock insiste en que, contrariamente a lo que antes era una costumbre, las taquillas de las salas no dejen entrar a los espectadores una vez comenzada la película, lo que tiene como efecto promover la curiosidad del público.

Alfred Hitchcock presentando la casa de Norman Bates 

En el estreno en Estados Unidos, la película es mal recibida por la crítica, de la que dicen que no está a la altura de Falso culpableVértigo, de entre los muertosCon la muerte en los talones, y otras películas de Hitchcock.​ La razón probable de estas reacciones es que los periodistas no apreciaron la película en el cine.​ El público, sin embargo, sí que respondió muy positivamente y la película conseguirá una recaudación de 40 millones de dólares. Algunos espectadores, acostumbrados a ver un Alfred Hitchcock divirtiéndose en la televisión se quedaron impactados por la violencia, del todo inesperada, de la película.

Hitchcock, forzado a explicarse, dirá en una entrevista que Psicosis no es «más que una broma».​ Al mismo tiempo, se alegra de este éxito. En Europa, la película es aclamada tanto por la crítica como por el público. La violencia sin precedentes de la escena de la ducha, la desaparición brutal de la heroína después de sólo algunas escenas, las vidas inocentes acortadas por un homicida desequilibrado, todas características de Psicosis, serán copiadas luego en numerosas películas de terror. Después de haber terminado Psicosis, Hitchcock se marcha a Universal, con quien rodará todas sus otras películas.

Hitchcock tiene entonces dificultades para encontrar un nuevo tema. Comienza a trabajar con Joseph Stefano sobre el guion de Marnie, película que tenía que marcar la vuelta a la pantalla de la actriz fetiche del realizador, Grace Kelly:​ que a pesar de ser princesa de Mónaco, estaba dispuesta a aceptarlo, pero al final, declinará la oferta. Decepcionado pero no desanimado, el realizador, para su 49.º largometraje en el cine, se decanta entonces por la adaptación de Pájaros, una novela de Daphne du Maurier publicada en 1952 en la revista femenina Good Housekeeping.

Piensa en principio hacer un episodio de Alfred Hitchcock Presents pero, después de haber oído que en California una mujer había sido realmente atacada por pájaros, se decide, a pesar de las dificultades que implica rodar con animales y sin duda en parte debido a éstas, a convertirlo en el argumento de su próximo largometraje.

Stefano, que producía entonces la serie The Outer Limits, no estaba disponible, y Hitchcock, entonces, busca otro guionista. Después de haber considerado varios candidatos potenciales, entre los que se encuentra Ray Bradbury, el realizador se decanta por Evan Hunter (que sería famoso con el seudónimo de Ed McBain), que acepta. El éxito de Psicosis, pese a la ausencia de grandes estrellas, hace decidir a Hitchcock seguir adelante con Los pájaros.​ Para encarnar el papel principal, después de unas cuantas pruebas con varias actrices, elige finalmente a una desconocida, Tippi Hedren, que se añadirá desde entonces con Ingrid Bergman y Grace Kelly al grupo cerrado de las «rubias hitchcockianas».

Tendrá como compañeros a Rod Taylor, Suzanne Pleshette y Jessica Tandy. La película comienza en una tienda donde se venden pájaros y por el encuentro fortuito y juego de seducción entre la hija de un magnate de la prensa, Melanie Daniels (Hedren), y un abogado, Mitch Brenner (Taylor). Este último quiere ofrecer a su joven hermana una pareja de inseparables (en inglés: lovebirds, literalmente «pájaros de amor»).

Después del episodio, y aunque el encuentro había ido bastante mal, Melanie, impulsivamente, decide volver a ver al hombre que, de hecho, vive con su madre y su hermana en una casa aislada en un pequeño islote de Bodega Bay, un lugar bastante alejado de su casa. Pronto, el lugar se convierte en el blanco de ataques de aves de todas las especies, cuya causa no es explicada en la película, «sin duda para subrayar el misterio de fuerzas desconocidas».

El realizador dispone aquí de un presupuesto de 2 millones y medio de dólares, más holgado que el de su película precedente,​ dinero que será sobre todo dedicado a los efectos especiales, que son objeto de un cuidado particular. Las secuencias en que se ven pájaros atacando requerirán en efecto de centenares de presas, mezclando escenas reales y escenas de animación.

El rodaje comienza el 5 de marzo de 1962; todo ha sido meticulosamente previsto ya que a Hitchcock no le gustan los exteriores, por las dificultades relativas al control, sobre todo de la luz y del ruido ambiente.​ Para la banda sonora, la música es reemplazada por efectos compuestos entre otras de la grabación de gritos de pájaro y del batir de alas; Herrmann se encarga de supervisar la distribución en las diferentes escenas. Con un gran presupuesto​ y una película que consideraba según propia confesión como «la más importante», Hitchcock no puede decepcionar.

Los pájaros se presenta por primera vez en la apertura del Festival de Cannes de 1963,​ fuera de la selección oficial. Saliendo de la proyección, el público está en estado de shock: «No son algunas palomas bonachonas, ni el encanto de Tippi Hedren lo que atenuará la impresión de terror sentida en la presentación de la película Los pájaros». En Estados Unidos, la película gana en total 11 403 559 de dólares,​ un resultado menos bueno que el previsto, pero con el que sin embargo se tranquiliza el director. Los pájarosfigurará en el 16.º lugar de las películas más vistas en 1963. Hoy en día, la película es considerada como un clásico del cine de terror.

Psicosis y Los pájaros son particularmente destacables por su banda sonora no habitual, orquestada en ambos casos por Bernard Herrmann. Las cuerdas estridentes interpretadas en la primera escena del homicidio en Psicosis constituyen en aquel tiempo una innovación. En cuanto a la película Los pájarosdeja de lado los instrumentos de música convencionales y, en lugar de ello, recurre a una banda sonora producida de manera electrónica, sólo adornada por la canción de los colegiales, sin acompañamiento, justo antes del ataque de la verdadera escuela de Bodega Bay. Destacar igualmente que Santa Cruz será citada como el lugar donde el fenómeno de los pájaros se habría producido inicialmente.

Declive y últimos años

Estas películas son consideradas como las últimas grandes películas de Hitchcock. Algunos críticos, como Robin Wood y Donald Spoto, estiman sin embargo que es Marnie,​ estrenada en 1964, una de las obras principales del realizador, y otros, como Claude Chabrol, consideran que Frenesí​ es injustamente subestimada.

Su salud empeora y Hitchcock es obligado a reducir su producción durante los dos últimos decenios de su carrera. Rueda dos thrillers de espionaje sobre el fondo de la guerra fría. El primero, Cortina rasgada (Torn Curtain, 1966),​ tiene como protagonistas a Paul Newman y Julie Andrews.

Cortina rasgada marca el fin, bastante triste, de la colaboración, que duraba doce años, entre Hitchcock y el compositor Bernard Herrmann. Descontento con la partitura que ha preparado Herrmann, Hitchcock lo acaba reemplazando por John Addison. La película se estrena en Estados Unidos el 27 de julio de 1966.

La película siguiente de Hitchcock, Topaz,es la adaptación de una novela de Leon Uris (autor de Exodus). La historia comienza en Dinamarca, y continúa en los Estados Unidos, en Cuba y en Francia. Frederick Stafford es contratado por el papel principal; entre el resto del reparto, más bien heteróclito, figuran John Forsythe, y los franceses Daño Robin, Claude Jade, Michel Subor, Philippe Noiret y Michel Piccoli. Al final del rodaje, como de costumbre, se efectúan pruebas de las proyecciones, y resultan desastrosas: la película es juzgada demasiado larga, aburrida, y el final, un duelo que enfrenta Devereaux (Stafford) y Granville (Piccoli), ridículo.

Como consecuencia, se cortan escenas, otras son acortadas, algunas incluso aceleradas, y se proponen dos finales opcionales: uno muestra a Devereaux subiendo a un avión y viendo que Granville sube a otra aeronave con destino a la Unión Soviética, y el otro, que es bastante seco, muestra, o más bien sugiere (los actores no estaban disponibles para rodar más escenas) el suicidio de Granville: se ve furtivamente un hombre entrar en una casa, después se oye un disparo. Este final será el conservado para el estreno en salas, en 1969.​ El National Board of Review otorgará sin embargo el premio al mejor director a Hitchcock por este filme. Topaz, como Cortina rasgada, recibirá una acogida media de parte de la crítica.

En 1968 recibió de parte de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas el Premio Irving G. Thalberg a toda su carrera. Posteriormente recibió un homenaje en Nueva York realizado por la Sociedad Cinematográfica del Lincoln Center, acudiendo con Grace Kelly a la ceremonia. Cuatro años más tarde, J. Russel Taylor publicó la primera biografía autorizada de Alfred Hitchcock. En 1976 rodó Family Plot protagonizada por Karen Black y Bruce Dern, última película del director. En 1979 la American Film Institute le otorgó el premio a la labor de toda una vida, y ese mismo año la reina Isabel II del Reino Unido le otorgó el título de Sir.​

El 29 de abril de 1980, Hitchcock muere en su casa de Los Ángeles a los 80 años de edad. Fue enterrado en la Iglesia del Buen Pastor de Beverly Hills​.

Realizado por Daddy Lluka

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