John Bolton: el nuevo asesor de Seguridad de Trump que guardaba una granada de mano en su despacho

El presidente de EE. UU., Donald Trump, eligió a John Bolton para reemplazar al teniente general del ejército H.R. McMaster como asesor de seguridad nacional, con quien el presidente ha tenido numerosos desencuentros según insisten los medios de Washington. Con Bolton, Trump rearma su círculo interno con más halcones y con uno de los actores más duros de la era Bush.

De Bolton se dice que la diplomacia suele ser una pérdida de tiempo y, al contrario del reputado téorico de la guerra prusiano Carl Von Clausewitz: «La guerra no es la continuación de la política por otros medios; la guerra es la primera respuesta». No en vano, en los años de la administración del ex presidente republicano George W. Bush Bolton decoró con una granada de mano desactivada su escritorio en el Departamento de Estado.

El nuevo asesor de seguridad nacional de Trump es un furibundo enemigo del acuerdo nuclear con Irán. Su memoria de 2007 se titula: «La rendición no es una opción». Sus objetivos favoritos para la crítica van desde el ya mencionado Irán, Corea del Norte, las Naciones Unidas, los gobiernos europeos y los tratados internacionales.

Kim Jong Il lo llamó <escoria humana>

En 2003, en vísperas de las conversaciones de seis naciones sobre el programa nuclear de Pyongyang, arremetió contra el entonces líder norcoreano Kim Jong Il en un discurso en Seúl, calificándolo de «dictador tiránico». Corea del Norte respondió llamando a Bolton «escoria humana». Como Trump, Bolton no sirvió al Ejército en la Guerra de Vietnam, sino que se unió a la Guardia Nacional.

El estilo a veces abrasivo de Bolton lo metió en varios aprietos durante la administración Bush. Un incidente que regresó a Haunthim fue la denuncia de un analista de inteligencia que le preguntó si Cuba tenía un programa avanzado de armas biológicas y químicas.

Durante su comparecencia como nuevo embajador de Estados Unidos en 2005, el jefe de inteligencia del Departamento de Estado, Carl Ford, calificó a Bolton como «un maltratador en serie» y como «la quinta esencia del peloteo y los golpes bajos».

El Senado nunca aprobó la nominación de Bolton. En cambio, Bush lo nombró para el puesto de la ONU por 17 meses bajo un proceso conocido como un nombramiento de receso que evita la confirmación.

«No esperaba este anuncio esta tarde, pero obviamente es un gran honor», dijo Bolton en Fox News poco después de su nombramiento, entrevista en la que pareció rebajar su dura retórica. «Francamente, lo que dije en privado ahora ya lo dejo atrás y será efectivo desde el 9 de abril», la fecha programada para suceder a McMaster.

Tantas veces criticado por su falta de diplomacia, especialmente en las Naciones Unidas, ¿tratará Bolton de cambiar su estilo en la Casa Blanca?

«Tengo mis opiniones y tendré la oportunidad de presentarlas al presidente», respondió, defendiendo la necesidad de que el inquilino de la Casa Blanca tenga «un intercambio constante de ideas» con su diferentes consejeros. A diferencia del Secretario de Estado o el Secretario de Defensa, el líder del famoso Consejo de Seguridad Nacional (NSC) no necesita ser confirmado por una votación del Senado para asumir el cargo.

SurCARIBE, con información de -abc.es-

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