¿Por qué llamaron ‘chilena’ a una jugada de fútbol que nació en Perú?

El sueño de todo jugador de fútbol, aficionado o profesional, es poder marcar en algún momento un gol de chilena. Ya sea en el césped o en la tierra, muchos han tratado alguna vez concretar una acrobacia casi divina. Hugo Sánchez la logró perfeccionar y se convirtió en un maestro de la jugada, una zurda contundente que estremeció las escuadras del Bernabéu y el Calderón; y la replicaron muchos otros. Algunos con acierto, como Rivaldo, Van Basten, Ronaldinho, Mauro Bressan o Ibrahimovic, pero varios terminaron colgando las botas sin haberla logrado.

¿Cómo surge la chilena?

A la ‘chilena’ se le llamará siempre ‘chilena’ pero antes que cualquier cosa se llamó ‘chalaca’, un término que se deriva del gentilicio de los pobladores del puerto peruano de Callao (chalacos). A esta ciudad arribaban los chilenos a finales del siglo XIX. Fue allí donde descubrieron el gimnástico movimiento.

Estatua de Ramón Unzaga realizando una «chilena», Talcahuano (Chile).

“Los barcos iban y venían de Valparaíso a Callao y los chilenos vieron hacer esa jugada a los morenos de Callao”, relató el periodista argentino Jorge Barraza en una entrevista. “Después se lo ven hacer a Ramón Unzaga en los campeonatos sudamericanos de 1916 y 1917. ‘La chalaca que hacía Unzaga’, comentaba la prensa chilena.

Al futbolista español Ramón Unzaga se le ubica en el puerto chileno de Talcahuano a comienzos del siglo XX. Originario de Deusto (Bilbao), llegó y empezó a practicar diferentes deportes, entre ellos el fútbol. Según dicen, era considerado un “superaltleta”. Se le daba muy bien y un día mientras disputaba un partido en el estadio El Morro de Talcahuano, en 1914, hizo la histórica chilena que plasmarían luego en forma de monumento en la puerta del estadio. En el siguiente vídeo lo cuenta su propio nieto:

Lo ratifica en su libro ‘Fútbol a sol y sombra’ el escritor uruguayo Eduardo Galeano, quien en un capítulo dedicado a la chilena anotó lo siguiente:

“Ramón Unzaga inventó la jugada, en la cancha del puerto chileno de Talcahuano: con el cuerpo en el aire, de espaldas al suelo, las piernas disparaban la pelota hacia atrás, en un repentino vaivén de hojas de tijera”.

Pero fue unos cuantos años después, en 1927, que a esta exótica voltereta le llamaron ‘la chilena’, cuando el Club Social y Deportivo Colo-Colo viajó a tierras europeas y allí, el delantero y capitán David Arellano, la exhibió en los estadios españoles. Los periodistas locales celebraron la brillantez de la desconocida pirueta y la bautizaron así.

SurCARIBE, con información de -grandesmedios.com-

 

Puedes dejar una comentario.

Deja un comentario