Tamaulipas: qué es la “zona silenciada” de México y por qué la ONU exige la atención del gobierno

Tras el ataque contra el diario El Mañana en 2006, comenzó el silencio generalizado. La oficina de ese periódico de Tamaulipas, en el noreste de México, recibió una ráfaga de balas y explosivos en un nivel de violencia contra la prensa nunca visto antes. Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), fue “el primer ataque armado y con explosivos contra instalaciones de un medio de comunicación en tiempos de la guerra contra el narcotráfico”.

“De hecho se lo señala como uno de los primeros mensajes de intimidación a la prensa desde los grupos criminales que se instalaban en diversas zonas del país”, apuntó la CIDH en un informe de 2017 en el que mencionaba la expresión “zonas silenciadas”Así es como el organismo definió la región del estado de Tamaulipas  -y parte de Veracruz- en la que la prensa evita investigar y publicar noticias sobre las actividades criminales.

Bajo amenazas de muerte a reporteros y de ataques contra sus oficinas, los medios locales han sido “silenciados” en temas como tráfico de drogas y de migrantes, prostitución, extorsiones, contrabando, corrupción en aduanas y negocios de empresas ligadas a los criminales. Muchos de los periodistas que decidieron informar sobre ello, han pagado el precio más alto.

Héctor González y decenas más

El pasado 29 de mayo, el cuerpo del periodista Héctor González Antonio fue encontrado con visibles señales de tortura cerca de Ciudad Victoria, la capital de Tamaulipas. Las autoridades aún investigan las circunstancias de su muerte. González realizaba reportes relacionados con las actividades de las bandas criminales en el estado, pero la investigación continúa para determinar las causas del homicidio y si guarda relación con el desarrollo de su profesión.

Una foto de Héctor González
González era reportero del diario nacional Excélsior y director del sitio local Todo Noticias.

“Este asesinato es un recordatorio más de la situación de alta vulnerabilidad y violencia que enfrentan los periodistas en México. Este año, como también en 2017, hemos visto en promedio por lo menos un periodista asesinado por mes”, dijo este jueves Jan Jarab, representante en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH).

“En estados como Tamaulipas, considerada como una ‘zona silenciada’ por el nivel de autocensura en el cual operan periodistas, esta situación es aún más extrema”, señaló Jarab. ONU-DH ha contabilizado seis asesinatos de periodistas este año, mientras que en 2017 se registraron 12.

Por su parte, la CIDH indica que al menos 103 periodistas fueron víctimas de homicidio entre 2000 y 2015, números por los cuales México se ubica como “el país más peligroso para ejercer el periodismo” en todo el continente.

Periodistas asesinados en México en 2018
Carlos Domínguez Rodríguez Nuevo Laredo, Tamaulipas 13 de enero
Pamela Montenegro del Real Acapulco, Guerrero 5 de febrero
Leobardo Vázquez Atzin Gutiérrez Zamora, Veracruz 21 de marzo
Juan Carlos Huerta Gutiérrez Villahermosa, Tabasco 15 de mayo
Alicia Díaz González Monterrey, Nuevo León 24 de mayo
Héctor González Antonio Ciudad Victoria, Tamaulipas 29 de mayo
Agustín Silva (desaparecido) Matías Romero, Oaxaca 21 de enero
Periodistas asesinados en 2017:   12

Solo Afganistán, un país que ha estado en guerra desde 2003, es más peligroso que México para ejercer el periodismo. Veracruz, Tamaulipas, Guerrero, Chihuahua y Oaxacaconcentran la mayor cantidad de homicidios. “De 2000 al 31 de enero de 2016, casi seis de cada diez homicidios de periodistas en el país ocurrieron en estas cinco entidades federativas”, dice la CIDH.

El incremento de la violencia en México ha generado más de 200.000 muertos y 30.000 desaparecidos desde 2007, según cifras oficiales. Esa violencia de los criminales, y la llamada “guerra contra el narcotráfico” del gobierno mexicano en la última década, también ha repercutido en los comunicadores, principalmente de medios locales.

Periodistas se manifiestan frente al Palacio Nacional
Periodistas se manifestaron frente al Palacio Nacional, en Ciudad de México, para exigir justicia por los comunicadores asesinados en el país.

En Veracruz se registraron 16 asesinatos y 4 desapariciones entre 2000 y 2015, mientras que en Tamaulipas se contabilizaron 13 homicidios de periodistas. Además de El Mañana, el diario El Nortede Monterrey, el diario Expreso y la emisora Televisa Matamoros en Tamaulipas están entre los medios que han sido atacados con explosivos.

Según la CIDH, las organizaciones criminales no solo han intimidado a los periodistas, sino que en algunos casostambién han dictado lo que se debe informar sobre casos de violencia. “Los jefes criminales llegaron incluso a incursionar en las redacciones para imponer sus criterios que el medio debía seguir a la hora de informar sobre estos temas”, según documentó la CIDH.

Esto se ha visto en Tamaulipas y Veracruz, pero diversos informes de la sociedad civil como Article 19 apuntan a que en Tamaulipas se dio la “raíz del miedo” para la prensa en México. Los habitantes de ese estado, fronterizo con Estados Unidos, muchas veces tienen que recurrir a la prensa del país vecino, principalmente la de Texas,para enterarse de lo que pasa en sus localidades.

Otra fuente de información que fue ganando fuerza eran los blogs anónimos que reportaban sobre actos criminales y tiroteos en tiempo real. Pero los criminales también fueron a por ellos: ofrecieron recompensas por información sobre los autores y se dieron casos de asesinatos de “blogueros anónimos”, como documentó la CIDH.

Para el representante de ONU-DH en México, Jan Jarab, asesinatos como el de Héctor González deben ser investigados hasta sus últimas consecuencias. Pero además, planteó que “son necesarias medidas estructurales de prevención de agresiones” para que los periodistas “puedan trabajar sin este alto riesgo a sus vidas”. El Estado mexicano estableció en 2012 una ley y un mecanismo para la protección de periodistas que son amenazados por sus investigaciones.

Pero a juicio de Jarab, estas y otras medidas para garantizar la integridad de los comunicadores “no han sido implementadas en el estado de Tamaulipas”. La situación no solo es alarmante por la desprotección a periodistas y la falta de acceso a las noticias de los habitantes del estado, sino también por la impunidad. Menos de uno de cada 100 de los casos de agresión contra periodistas están resueltos, advierte ONU-DH.

LadyBABA, con información de -BBC Mundo-

 

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