Anthony Bourdain, estrella del mundo gastronómico, murió a los 61 años

El conductor de programas de viaje Anthony Bourdain, cuyas memorias Confesiones de un chef —sobre los rincones oscuros de los restaurantes de Nueva York— lo abrieron las puertas a una carrera en televisión, fue hallado muerto este viernes en un hotel de Estrasburgo, Francia, a los 61 años. Bourdain pasó dos décadas en diversas cocinas y restaurantes, donde limpió platos y después preparó comidas de lujo antes de aceptar una oferta de un amigo de viajar a México, con la condición de que escribiera una novela.

Con eso dio un giro a su carrera, primero como autor y luego como conductor de programas de televisión; en ambos roles redefinió las maneras de escribir sobre comida y de hacer turismo con comida apelando a una curiosidad sin frenos y algo de rebelión, con los que ganó fervientes seguidores entre viajeros, chefs y comensales.

Estaba trabajando en un episodio cerca de Estrasburgo cuando murió. De acuerdo con el fiscal de Colmar, ciudad donde fue hallado, la causa de muerte fue suicidio. Según CNN fue encontrado por Eric Ripert, un chef célebre que había aparecido con Bourdain en varios de sus programas.

“Anthony era un queridísimo amigo”, dijo Ripert a The New York Times. “Era un ser humano excepcional, que realmente inspiraba, y era tan generoso… Uno de los grandes narradores de nuestro tiempo. Le deseo que encuentre paz y envío mi amor y rezos a su familia, amigos y allegados”.

Gladys Bourdain, la madre del chef, qun fue editora del Times durante muchos años, dijo que Ripert le comentó cuando hablaron que “Tony había estado como rodeado por nubes oscuras durante los últimos días”, pero que no podía pensar en qué razón habría motivado el suicidio. Bourdain siempre tuvo un aire de renegado o de chico malo.

Durante décadas trabajó jornadas de trece horas como cocinero en restaurantes en Nueva York y el noreste de Estados Unidos, antes de convertirse en chef ejecutivo en Brasserie Les Halles, en el Bajo Manhattan, en los años noventa. Había sido el chef en ese lugar durante ocho años cuando envió un artículo, sin que nadie se lo pidiera, a la revista The New Yorker sobre las partes escondidas del mundo de los restaurantes y sus decepciones.

Para su sorpresa, la revista lo aceptó y lo publicó, lo que llamó la atención de casas editoriales. Eso derivó en Confesiones de un chef, una memoria que elevó a Bourdain al rango de chef famoso y le dio una nueva carrera en televisión. Antes de incorporarse a CNN en 2012, fue el conductor trotamundos de Sin reservas, en el cual destacaba cocinas experimentales y restaurantes desconocidos.

“Anthony entregaba todo de sí mismo para cualquier cosa que hiciera. Su espíritu brillante y temerario inspiró a tantos, y su generosidad no tenía límite”.ASIA ARGENTO, ACTRIZ Y PAREJA DE BOURDAIN

Bourdain se convirtió en un héroe para cierto tipo de cocineros profesionales y comensales cuando Confesiones de un chef llegó a la lista de los libros más vendidos en la década de 2000.

Ha sido reconocido como el representante de una era de cocineros como guerreros, por exponer una cultura de las cocinas donde las drogas y el consumo de alcohol, así como jornadas largas y extenuantes, eran al mismo tiempo un mérito y una maldición.

Bourdain nunca escondió su historial de adicciones ni su gusto desenfrenado por el alcohol cuando escribía sobre su vida; en varias ocasiones habló sobre sus batallas con la cocaína en los noventa.

Bourdain siempre estaba dispuesto a probar lo que fuera la cocina local en sus programas, como “Partes desconocidas”.

Sin reservas estaba muy enfocado en la comida y en el mismo Bourdain, mientras que Partes desconocidas se enfocaba más en los países del mundo y en las personas que viven ahí. Acompañado de comida y tragos, Bourdain exploraba la política y la historia locales con habitantes de cada lugar al que visitaba.

Bourdain también se volvió más recientemente una de las principales voces masculinas en contra del abuso sexual de mujeres, después de revelaciones de casos de acoso y de violación contra el productor hollywoodense Harvey Weinstein y otros. Bourdain tenía una relación amorosa con la actriz Asia Argento, de 42 años, quien reveló en The New Yorker que fue víctima de violaciones y manipulación reiteradas por parte de Weinstein.

“Anthony entregaba todo de sí mismo para cualquier cosa que hiciera”, dijo Argento el viernes por medio de Twitter. “Su espíritu brillante y temerario inspiró a tantos, y su generosidad no tenía límite. Era mi amor, mi protector, mi respaldo. Estoy más que devastada”.

Después de que el tema de Weinstein salió a la luz, Bourdain llegó a expresar remordimiento de que la cultura “de machos” como la descrita en Confesiones de un chef hubiera contribuido a instancias similares de acoso en el mundo culinario.

“En este momento no hay nada más importante que las historias de las mujeres sobre cómo es la industria que he celebrado y amado por casi treinta años, y nuestra disposición, como seres humanos, ciudadanos, hombres y mujeres, de escucharlas por completo de manera que ellas se sientan suficientemente seguras y tengan confianza de que pueden contarnos esas historias”, escribió en su blog de Medium.

Varios chefs célebres y personas que habían trabajado con Bourdain expresaron su pesar después de darse a conocer la noticia. Andrew Zimmern tenía mucho en común con Bourdain, a quien conoció hace trece años y con quien frecuentemente discutía las dificultades de lidiar con la presión que implica la fama y el ser adictos en recuperación.

“Compartíamos un sentimiento de querer bajarnos de la montaña rusa, pero al mismo tiempo sabíamos que este era el trabajo”, dijo. “El mundo ha perdido a un ser humano brillante y yo perdí a una de las pocas personas con quienes podía hablar de esto”.

Zimmern dijo que habló con Bourdain por última vez hace un mes y que este le dijo que “nunca había estado tan feliz. Sintió que por fin había encontrado a su media naranja con Asia”. Sin embargo, Zimmern dijo que sí parecía haber algo por debajo de la superficie.

Una vida gourmet

Anthony Michael Bourdain nació el 25 de junio de 1956 en Nueva York. Su padre, Pierre Bourdain, era un ejecutivo de la industria musical y su madre, Gladys Bourdain, editora en el Times.

En Confesiones de un chef escribió que la primera vez que adquirió consciencia sobre el poder de la comida fue durante un viaje familiar en su cuarto año de primaria. Durante unas vacaciones en Francia probó vichyssoise, una sopa de puerro, cebolla, patata, leche y nata. “Fue la primera comida que disfruté y, más importante aún, que recuerdo haber disfrutado”, escribió.

Se graduó del bachillerato en 1973 y viajó junto con su entonces novia Nancy Putkoski, quien después se convertiría en su primera esposa, a Vassar. Estudió durante dos años, en los cuales dijo que tomaba mucho y fumaba mucha marihuana, antes de dejar los estudios. “Era, para ser honesto, un desastre joven, consentido, narcisista, miserable, autodestructivo y desconsiderado”, escribió en su libro.

Pasó un verano en Cape Cod con amigos, donde empezó trabajando como lavaplatos en un restaurante de mariscos, siempre fijándose en lo que hacían los cocineros. “En la cocina eran como dioses”, escribió. Es lo que lo llevó a dedicarse a la cocina.

Se inscribió en el Instituto Culinario de Estados Unidos en 1975 y se graduó en 1978. Empezó en el último peldaño de la jerarquía de una cocina hasta que en los años noventa llegó a la cima como chef ejecutivo en Sullivan’s y en Les Halles.

El primer matrimonio de Bourdain terminó en 2005. En 2007 se casó de nuevo con Ottavia Busia, con quien tuvo una hija, Arianne, de 11 años. La pareja se divorció en 2016. Bourdain llevaba dos años con Argento.

SurCARIBE, con información de -TheNewYorkTimes-

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