¿Es el “pleno empleo” en Estados Unidos tan buena noticia como parece?

Pleno empleo suena como lo mejor que le puede ocurrir a un país. Pero cuando los economistas hablan de que Estados Unidos está a punto de llegar (o que ya llegó) al pleno empleo, no quieren decir que todos tienen trabajo. Más bien se refieren a que el desempleo ha llegado al nivel más bajo posible antes de provocar inflación. Es por eso que no existe un número mágico para decir “este es el pleno empleo”, sino que se trata de una proyección que va cambiando según las circunstancias.

En mayo el desempleo en Estados Unidos llegó a 3,8%, su nivel más bajo en 18 años. “Si eres un trabajador, el pleno empleo es una buena noticia. Pero también puede ser una mala noticia, porque el pleno empleo típicamente provoca inflación”, le dice a BBC Mundo, Jay Zagorsky, economista e investigador de la Ohio State University.

“La Reserva Federal de Estados Unidos sube las tasas de interés, cuando la economía llega al pleno empleo, para evitar que la economía se caliente”, agrega Zagorsky. Cuando la economía está funcionando a toda máquina y hay más trabajo, se supone que suben los salarios, la gente tiene más dinero en el bolsillo, compra más productos, aumentan los precios de las cosas y los bancos centrales suben la tasa de interés para evitar que se dispare la inflación.

Eso explicaría por qué todos los meses Wall Street espera con ansias el dato del empleo, considerado como uno de los termómetros que usan los inversionistas para lanzar apuestas sobre qué va a pasar con las tasas de interés y decidir dónde les conviene invertir.

Créditos más caros en EE.UU. y el resto del mundo

“Tasas más altas hacen que sea más costoso pedir un crédito, no solo en Estados Unidos, sino también en otros países, dado que los mercados financieros están estrechamente conectados”, agrega. Actualmente la tasa de interés de EE.UU. está en 1,5% y el mercado proyecta otras posibles dos alzas para el resto del año.

Cocinera
La media de los salarios ha subido 2,7% en el último año.

El misterio está en que a pesar del bajo desempleo, los salarios y la inflación han crecido más lento de lo que se esperaba, una gran incógnita para algunos economistas (La media de los salarios ha subido 2,7% en el último año y la inflación está en 2,5%).

Hay quienes argumentan que muchos de los trabajadores tienen en realidad empleos temporales, de alta rotación y sin protección social, como es el caso de una persona que conduce un vehículo en Uber. Ellos serían “personas en reserva” disponibles para trabajar en un empleo de mejor calidad, una de las posibles explicaciones sobre por qué no han aumentado sustancialmente los sueldos.

Tradicionalmente se han producido dos escenarios típicos: el desempleo es tan alto que baja la inflación, o el desempleo es tan bajo que la inflación sube (la llamada Curva de Phillips). “El problema es que esta relación inversa entre bajo desempleo y creciente inflación, no aparece en los datos recientes”, ha escrito Alan S. Blinder, profesor de la Universidad de Princeton y exvicepresidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED).

“Esto es desconcertante, por decir lo menos”. “La FED necesita saber si la curva de Phillips murió o si se tomó unas largas vacaciones”, agrega el economista. Mientras se aclaran las incertidumbres, la economía de Estados Unidos sigue creciendo, con un aumento del PIB de 2,2%.

“El bajo desempleo hace que la economía estadounidense se vea excepcionalmente fuerte”, le dice a BBC News Mundo Robert Shiller, profesor de Economía de la Universidad de Yale. “Pero está claro que no es el resultado del gobierno de Donald Trump, dado que la tendencia a la baja del desempleo comenzó al inicio del gobierno de Obama”, advierte.

Además del potencial riesgo inflacionario, el bajo desempleo podría dar una señal complicada para los inversionistas de otros países. “El principal peligro es que las personas en el resto del mundo tomen riesgos especulativos demasiado temerarios”, dice Shiller.

Pero el crecimiento de EE.UU., lleva aparejado un aumento del déficit fiscal anual de más de US$800.000 millones y de una deuda pública de más de US$21.000 billones, que preocupa a quienes ven esta situación como una “bomba de tiempo”.

Efectos en América Latina

“Si el pleno empleo acelera la inflación, los países de América Latina con grandes deudas externas -como Brasil y Argentina- tendrán que enfrentar el desafío de un alza en las tasas de interés”, le dijo a BBC News Mundo Shannon K. O’Neil, investigadora senior del Council on Foreign Relations, un centro de estudios con sede en Nueva York

Pero por otro lado, “aquellos países que le venden productos a los consumidores estadounidenses -como es el caso de México- podrían beneficiarse, dado que los nuevos empleos deberían aumentar el nivel de gasto de las personas”, agrega. Esos efectos afectarían de igual modo a los demás países del mundo, ya sea porque están endeudados con EE.UU. o porque le venden productos a sus consumidores.

Lo que muchos temen es que la racha de “buenas noticias” para la economía más rica del mundo sea una fiesta temporal que esté incubando una nueva crisis. Pero mientras eso no ocurra, y Wall Street siga acumulando ganancias, el sistema parecería estar en calma. Lo que no se sabe es por cuánto tiempo.

Daddy Lluka, con información de -BBC Mundo-

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