La tortura se muestra sin complejos

Se habla de tortura cuando se emite algún tipo de perjuicio a un individuo, que bien puede ser físico o psicológico, causándole dolores o sufrimientos graves, generalmente para obtener de ella algún tipo de información. Por medio de la tortura, se intenta destruir por completo la personalidad del individuo en cuestión, despreciando a la vez, la dignidad esencial que posee todo ser humano.

Mediante una resolución aprobada el 12 de diciembre de 1997 por la Asamblea General para la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se declaraba el 26 de junio como el Día Internacional de las Naciones Unidas en Apoyo de las Víctimas de la Tortura, con el objetivo de velar por la completa supresión de la tortura.

Años antes de la puesta en práctica de esta resolución, exactamente el 26 de junio 1987, se había acordado llevar a cabo la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

Sin embargo, a pesar de haber transcurrido treinta años desde la aprobación de la Convención y poco más de veinte desde que la ONU se ha dedicado a combatir esta problemática, el repunte en los casos de tortura a nivel mundial durante los últimos años han sido realmente preocupante.

Los ámbitos donde se genera la mayor parte de torturas globalmente, son la represión política, muy utilizada por Gobiernos autoritarios y los actos llevados a cabo por parte de grupos paramilitares o terroristas.

Presos políticos.

Durante los últimos meses de gran agitación política en Venezuela, han hecho acto de presencia las denuncias en cuanto a la situación en la que se encuentran los presos políticos de la nación. El pasado viernes en Ginebra, el nombre de Venezuela volvió a retumbar en el segundo informe a distancia de la Oficina del Alto Comisionado de las ONU por los Derechos Humanos.

El documento, rechazado por el Gobierno de Maduro por “arbitrario” expone las “graves y sistemáticos abusos cometidos en Venezuela y la impunidad generalizada en la mayoría de estas violaciones”, que requieren, de acuerdo al organismo, “una implicación mayor de la Corte Penal Internacional (CPI) para identificar a los culpables y hacer justicia”.

El organismo denuncia cientos de homicidios, presuntas ejecuciones sumarias, uso excesivo de la fuerza en contra de manifestantes, torturas y detenciones arbitrarias por las fuerzas de seguridad.

“Dado que el Estado parece no tener la capacidad ni la voluntad de enjuiciar a los responsables de las graves violaciones de los derechos humanos, existen sólidas razones para considerar una mayor implicación de la CPI en esta materia”, afirmó el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, en un comunicado.

El secretario general de la ONU, António Guterres, consideró como “verdaderamente impactante” el número de abusos documentados en Venezuela por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos. El portavoz de Guterres señaló que: “El secretario general cree que las cifras son verdaderamente impactantes”, dijo el portavozFarhan Haq, preguntado durante su conferencia de prensa diaria.

Punto de inflexión.

En el año 2014, cuando se iniciaron las protestas de calle en repudio a Nicolás Maduro, a través de lo que se denominó “La Salida”, la cantidad de presos políticos en el país se disparó de manera considerable. Entre los mismos, destacaban nombres como Leopoldo López, dirigente del partido opositor Voluntad Popular y Daniel Ceballos, ex alcalde del Municipio San Cristóbal del estado Táchira.

Desde entonces, los familiares y allegados de los encarcelados fueron recurrentes en sus denuncias acerca de la violación de derechos humanos y las recurrentes torturas a las cuales eran sometidos los apresados en sus sitios de reclusión,

Diversas denuncias han surgido con respecto a la utilización de la llamada “Tortura Blanca” en las celdas del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), donde encierran a los presidios en una celda de bajas dimensiones, aire frío y paredes blancas, aislados socialmente y sin ver luz solar.

En mayo pasado, la activista por los derechos humanos,Lilian Tintori, denunció “irregularidades en la sede del Sebin del Helicoide, donde los presos sufren de tortura física y psicológica”, luego del motín registrado entre convictos en los interiores del sitio de reclusión.

Las Naciones Unidas y otros organismos internacionales tienen también en agenda, el combate y la erradicación del terrorismo, que promueve todos los tipos posibles de tortura.

Además de ser partícipes en prácticas perjuiciosas para los demás, cuando las sectas y grupos terroristas se dedican a reclutar personas (niños en su mayoría, por ser más fáciles de manipular) para “introducirlos a su ideología” ya están ejerciendo tortura psicológica sobre los infantes, para que realicen las actividades dañinas que le sean encomendadas.

Moisés A. Calderón | mcalderon@bloquedearmas.com

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