La estafa de “el cucuteño” con las granjas de criptomonedas y minería digital

En diciembre pasado, el Gobierno nacional anunció el lanzamiento del Petro, una moneda virtual con respaldo en las reservas petroleras, y con la cual, aseguró entonces Nicolás Maduro, se impulsaría la minería de criptoactivos en todo el territorio nacional. Sin embargo, a casi nueve meses de este anuncio, las granjas de minería y el plan de importación de los equipos, parece haber sido un rotundo fracaso.

Bitmain Technologies de Venezuela y Corporación Criptosoft, fueron las dos compañías autorizadas por el Ejecutivo para adquirir toda la tecnología. La autorización fue emitida el 30 de mayo por la Superintendencia de Criptoactivos  y Actividades Conexas, pero apenas dos días después, la misma fue suspendida.

El Ejecutivo no explicó las razones detrás de abrupta suspensión, pero la providencia establecía que de incumplirse con las obligaciones dispuestas en lo referente a las normativas aduaneras, o modificarse las condiciones en las cuales se aprobó la autorización, la autorización podría ser anulada. Por otra parte, Bitmain aclaró que no tenía ninguna oficina en Venezuela y que la compañía que anunciaba el Gobierno nacional, probablemente era una farsa.

“Bitmain no tiene sucursal en este país. Debe ser una compañía falsa. Le pediremos a los abogados que investiguen esta mierda”, dijo el cofundador de la empresa china, Jihan Wu, cuando un usuario de Twitter lo interrogó al respecto de la veracidad de la información emitida oficialmente. Pocos días después, Criptonoticias reseñó que Bitmain prohibió la venta de sus equipos de minería digital en Venezuela, alegando irregularidades en torno a la legislación vigente en el país con respecto a la importación de este tipo de hardware.

La compañía china dijo al mencionado portal que, pese a que Venezuela es un gran mercado de venta en la región, “no podemos enviar mineros temporalmente, debido al Gobierno local y las políticas personalizadas. Estamos negociando con las empresas de entrega para resolver este problema en la medida de lo posible”. Con esto, Bitmain se desvinculó, por todos los medios, de los proyectos del Ejecutivo venezolano.

En cuanto a Criptsoft, la segunda empresa autorizada para importar equipos de minería, también hay irregularidades. Fundada dos semanas después de la creación del Petro, era una empresa que dedicaría a la venta de equipos de computación y software, sin embargo, fue destinada a “fabricar, comprar y vender equipos de minería de criptomoneda, hospedajes de equipos y data center, asesoría técnica en el área, creación de proyectos de software, en el ecosistema y tecnología blockchain en general”.

Según el expediente mercantil 223-27458, la empresa venezolana fue creada por José Ángel Millán Borrome y Anthony Joseph Paredes Ortega, ambos tenedores de empresas en Panamá. Paredes Ortega es un extrabajador de Coca-Cola y, hasta hace pocos meses, un asiduo crítico de Maduro y, principalmente, de la creación del Petro. Mientras que Millán Borrome obtuvo un magíster en ciencias administrativas mención finanzas de la Universidad de Oriente en 2014.

En enero pasado, Maduro dio a conocer se realizaría el primer encuentro nacional de mineros de la criptomoneda, al que podrían asistir todos los interesados en iniciarse en el mundo de la minería de criptoactivos, sin embargo, poco después manifestó que serían los jóvenes del plan Chamba Juvenil quienes serían partícipe del encuentro y de la minería en sí. En marzo, el Jefe de Estado oficializó la puesta en marcha Chamba Juvenil Digital para minar “todas las monedas del mundo” en las granjas de criptomonedas.

Un mes antes, el ministro de Juventud y Deporte, Pedro Infante, inauguró la primera Petro Escuela de Granja Laboratorio. La misma, fue inaugurada en La Vega, Distrito Capital, con el fin de “iniciar un proceso de formación y capacitación en todo lo que tiene que ver con la criptoeconomía, en específico con el Petro, la criptomoneda venezolana”, no obstante, a casi seis meses de su apertura, la escuela permanece cerrada por “falta de interesados”, según dijo un trabajador.

Carlos Vargas, el primer superintendente de Criptoactivos , fue relevado de su cargo en junio y, en su lugar, fue designado Joselit Ramírez Camacho, quien se desempeñó como director general de la Vicepresidencia de la República durante la gestión de Tareck El Aissami. Desde entonces, no hay actividad en la cuenta oficial de Twitter de la Superintendencia.

SurCARIBE, con información de -elcooperante-

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