Desesperados y locos de hambre se van pal carajo sin pasaporte

En medio de la crisis económica y las dificultades para tramitar el pasaporte en el país, algunos venezolanos se han valido de mucho optimismo y se han arriesgado a viajar incluso sin sus documentos. ¿Es posible?, ¿cuáles son las opciones?, ¿qué escenario enfrentan? Aquí, cuatro historias.

Mariana Fuenmayor, estudiaba odontología en La Universidad del Zulia (LUZ), y decidió dejar Venezuela incluso sin pasaporte, siendo el principal requisito para ingresar a Chile en calidad de turista. Fuenmayor contó al diario Versión Final que sufrió una “travesía” para poder llegar a Chile. Tuvo incluso que esconderse con ayuda de los chóferes para que efectivos de Migración en Ecuador no la regresaran por no tener pasaporte.

Pagó 360 dólares en pasajes y por no tener pasaporte tuvo que cancelar otros 20 dólares, para adquirir un papel que certificaba que se le habían extraviado los documentos, que resultó ser una estafa, desembolsó otros 20 dólares.

“Sentí que el mundo se me vino encima, rogué para que me dejarán entrar (…) una señora me dijo: ‘Tranquila tú pagas como 60 dólares y pasas como si nada’, pero no fue así, en todo momento me exigieron el pasaporte y no lo tenía”, contó.

La joven tuvo que desistir y se las ingenió para quedarse en Perú donde está trabajando para reunir y agilizar su pasaporte en Venezuela. Dice que le piden 900 dólares para tramitarlo “lo más rápido posible”. No está en Venezuela, salió sin pasaporte, pero no lo celebra: “No era lo que esperaba, no fue lo que me contaron, siento que es lo peor que me ha pasado en la vida”.

Para entrar en Chile, se necesita el pasaporte para poder tramitar la estadía de turista que caduca a los 90 días de su emisión, durante esos tres meses se debe solicitar el permiso de trabajo y la residencia.

CON LA TAM

Ángel Perdomo se valió de la Tarjeta Andina Migratoria (TAM), documento que permite el tránsito de personas entre las fronteras de algunos países andinos miembros de la Comunidad andina de Naciones (CAN) o del Mercado Común del Sur (Mercosur), para salir de Venezuela sin pasaporte y llegar a Perú.

Ante la situación ilegal mantiene precaución con los oficiales de seguridad y Migración Perú. “Es terrible y esto no se lo deseo a nadie, puedo estar tranquilo en una plaza tomando Wi-Fi para comunicarme con mi familia, pero cuando observo alguna patrulla o policías pasar, no me queda de otra que salir rápido del sitio por precaución”. Perdomo agrega que “quizás no pase nada”, pero tiene temor a ser multado o deportado del país.

Carmen García de 45 años también salió del Zulia, era administradora de una charcutería. “La gente empezó a quejarse de los precios y la venta bajó mucho (…) cerré el negocio y me vine a Ecuador”. García dice que obtuvo la carta solo con su cédula de identidad sin ningún problema.

“El único requisito para procesar la carta andina y poder entrar a Ecuador y Perú es la cédula laminada y vigente, sin pagar nada excedente en el viaje”, sostuvo a Versión Final al resaltar que establecerse en el extranjero, aún sin pasaporte, no es cuestión de “suerte”, sino de “optimismo para obtener un buen empleo y poder subsistir” en Ecuador o Perú.

SIN CÉDULA Y SIN PASAPORTE

Karen Núñez, quien cursaba quinto semestre de Comunicación Social en la Universidad Católica Cecilio Acosta (UNICA) en Maracaibo, no soportaba la situación del país y decidió irse a pesar de no tener cédula vigente ni tampoco pasaporte. “Pensé en irme a Colombia porque tenía carnet fronterizo y me funcionó, pero luego mi destino era Perú y se complicó la situación”.

“Para comprar mi pasaje me exigían el pasaporte, como no lo tenía tuve que ir hasta otra línea de buses que me cobró 120 mil pesos porque no tenía el documento. En la frontera con Ecuador me dijeron que no me podían dar la carta andina porque no tenía cédula y no tenía ingreso al país”, relató.

Núñez también fue embaucada con un supuesto documento para establecer que había perdido sus documentos durante el viaje que le costó 20 dólares, al ser falso, tuvo que resguardarse con el chofer de la unidad que la trasladaba para avanzar hacia su destino. En dos alcabalas (sin pasaporte, ni carta andina ni cédula de identidad), la dejaron pasar, pero le advirtieron: “Debes tener cuidado, porque si te consigues con migración Ecuador te tienes que regresar”.

Tras las advertencias y el peligro que ameritaba, persistió y llegó a la frontera con Perú. Ahí le negaron el paso por estar indocumentada. “No sabía qué hacer, no tenía dinero para regresarme (…) el mundo se me vino abajo y se apiadaron de mí, me dijeron que subiera al bus y que siguiera, pero que ya lo que pasaba no era culpa de ellos y me podían devolver”, detalló a Versión Final.

Ahora en Perú, sostiene que “eso de que alguien no se puede venir porque no tiene documentos es falso, hay que tener cuidado y fe”. Recomienda que “se debe contar con algún familiar en Venezuela para que realice los trámites y pueda enviarlos lo más pronto posible”.

SurCARIBE, con información de –Versión Final-

 

Puedes dejar una comentario.

Deja un comentario