¿Qué significan los anuncios hechos por el gobierno en materia cambiaria?

El gobierno venezolano ha flexibilizado el control de cambio que desde 2003 le otorga al Estado la facultad de decidir el precio y la cantidad de dólares que puede comprar cada empresa o particular en el país, a través de un decreto aprobado por la Asamblea Nacional Constituyente. El vicepresidente para el área económica, Tareck El Aissami, afirmó al momento de presentar el decreto ante la Asamblea Nacional Constituyente que el Estado mantiene su “política soberana e irrenunciable de que los recursos que genere el Estado venezolano sean para inversión social”, pero defendió la necesidad de que “otros actores de la economía puedan hacer operaciones de inversión u otro tipo de operaciones en las casas de cambio, de manera legal y con respaldo jurídico”.

Para concretar este esquema, la Asamblea Nacional Constituyente aprobó el decreto que deroga la Ley de Ilícitos Cambiarios que establecía multas y hasta ocho años de cárcel para quienes compraran o vendieran dólares por canales distintos a los permitidos por el Banco Central de Venezuela.

“El presente Decreto de la Asamblea Nacional Constituyente tiene por objeto establecer la derogatoria del régimen de ilícitos cambiarios” dice el texto aprobado. Sin embargo, una serie de artículos indican que las personas naturales y jurídicas que hayan cometido ilícitos en el pasado podrán ser juzgadas.

“Se permitirán nuevas operaciones de mercado cambiario sin que el pueblo sea víctima de las mafias que colocan desde Cúcuta y Miami los marcadores paralelos para afectar y desestabilizar nuestro sistema financiero y económico”, dijo Tareck El Aissami.

De acuerdo con la medición que realiza la Asamblea Nacional, en los últimos doce meses, la inflación acumuló un salto de 4,684% y desde junio diariamente los precios aumentan a un ritmo de 2.8%.

El alcance

Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, considera que no hay razones para esperar que el precio del dólar registre una baja importante y sostenida en el nuevo mercado. “El tipo de cambio paralelo podría retroceder un poco, pero no hay nada que indique un decrecimiento sostenido, hay hiperinflación, el gobierno se financia con la creación de dinero y además hay una gran incertidumbre por el descenso de la producción petrolera”.

“Existen muchas empresas que están repletas de bolívares y que hasta ahora no compraban dólares porque era ilegal. En este entorno tan inestable seguramente querrán acudir al nuevo mercado para protegerse de la hiperinflación comprando divisas y la oferta será bastante limitada porque el sector público no va a vender dólares”, agrega Asdrúbal Oliveros.

José Guerra, economista y miembro de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, indica que la demanda de divisas superará por completo a la oferta y el precio del dólar tenderá a aumentar continuamente en el nuevo mercado, manteniéndose la enorme brecha que actualmente existe entre el tipo de cambio oficial y el paralelo. “La tasa paralela se va depreciar y habrá una brecha significativa con el precio del dólar oficial”, sostiene José Guerra.

Las importaciones

Tras no ahorrar durante el tiempo de los altos precios del petróleo, multiplicar la deuda externa por cuatro e invertir buena parte de los recursos en proyectos que no son capaces de exportar, el gobierno venezolano experimenta una fuerte escasez de divisas, al punto de que las reservas del Banco Central de Venezuela se ubican en 8,704 millones de dólares, el nivel más bajo en 21 años.

En este entorno, el Banco Central disminuyó severamente la venta de dólares al sector privado generando una fuerte reducción de las importaciones y la escasez de una amplia variedad de productos como alimentos, medicinas, textiles, repuestos para automóviles y, también, de materia prima e insumos que las empresas necesitan para producir.

El gobierno venezolano oculta las estadísticas oficiales, pero un estudio elaborado por Torino Capital toma en cuenta las cifras que proveen 30 países y determina que en los primeros tres meses de este año las importaciones suman 2,730 millones de dólares, una magnitud que representa un descenso de 75% respecto al mismo lapso de 2012.

Asdrúbal Oliveros explica que el nuevo mercado de divisas representará “un respirito para el sector privado, pero de ninguna manera es una solución al descenso de las importaciones. Actualmente las empresas privadas transan alrededor de siete millones de dólares diarios entre ellas y podríamos esperar que esta cifra aumente porque compañías petroleras extranjeras que transan en la Faja del Orinoco acudirán al nuevo mercado para vender divisas”.

“Esperaría que, en total, en lo que resta de año este monto proveniente de las petroleras se ubique en torno a 1,000 millones de dólares, no estamos hablando de una modificación estructural”, añade Asdrúbal Oliveros.

No obstante, señala que como aspecto positivo “este mercado libre entre privados permitirá, si es que en definitiva así lo establecen las resoluciones que van a normar los aspectos operativos, que las empresas registren en sus balances los dólares que adquieran y los puedan incluir de forma transparente en sus estructuras de costos”.

VÍCTOR SALMERÓN

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