¿Cuánto tiempo podrá aguantar la economía de Venezuela aislada de medio mundo?

Un país sin apenas reservas de divisas, con dificultades para vender su principal fuente de riqueza que es el petróleo, sin inversión extranjera, con un tejido productivo devastado, y sin capacidad alguna para encontrar financiación en el exterior, tiene un negro futuro, además con una ayuda humanitaria que ni siquiera está en condiciones de llegar.

Con este panorama, no hay que descartar una crisis humanitaria más intensa que la actual, que ha obligado a salir del país a cientos de miles de venezolanos, publicó El Confidencial.

Ni siquiera instrumentos de financiación como el Banco Interamericano de Desarrollo están operativos. La mora total de préstamos de Venezuela con el BID, incluidas aquellas cuantías que todavía no llegan al límite de 180 días, ascendía en mayo de 2018 a 212,4 millones de dólares, sobre una deuda total de 2.011 millones.

Y se da la circunstancia que bajo las normas del BID sobre pagos en mora, la entidad no puede realizar ninguna actividad de préstamo con Venezuela hasta que salde su mora.

Petróleo

Asimismo, las reservas de divisas difícilmente se pueden recuperar cuando el aislamiento político y económico convierte la compraventa de bienes y servicios en una operación de alto riesgo para los proveedores por temor a los impagos. Pero también por las consecuencias del bloqueo decidido por el departamento del Tesoro de EEUU.

“Cuando una compañía está en la lista SDN del Tesoro, la mayoría de los bancos internacionales dejan de negociar con ella”, dijo a Bloomberg Joe McMonigle, exfuncionario del departamento de Energía.

Y es que Maduro, en lugar de ajustar la economía a los precios del petróleo (la fuente de los ingresos públicos), lo que ha hecho es aumentar el control del Estado sobre la actividad, y el nombre oficial que encabeza el Ministerio de Economía es todo un aviso para navegantes: Ministerio del Poder Popular de Economía y Finanzas.

Las exportaciones

De acuerdo a lo reseñado por el medio español, otra de las vías de Venezuela para salir del agujero pasa por aumentar sus exportaciones. Sin embargo, con lo que ha ocurrido en los dos últimos años, nada indica que eso sea posible.

Entre otras cosas, porque el precio del barril de crudo está muy lejos de los niveles existentes en los mejores tiempos de Chávez, lo que permitió a millones de venezolanos tener acceso a servicios esenciales como la sanidad, la educación o la vivienda, pero a costa de una enorme corrupción y de crear una tupida red clientelar que hoy se desvanece por falta de recursos.

Según el BID, las exportaciones venezolanas se hundieron un 29% el año pasado, mientras que un año antes, la caída fue del 13%. Es decir, que las ventas al exterior se han hundido un 42% en apenas dos años. La consecuencia es clara. Venezuela se queda sin reservas de divisas para comprar en el exterior, lo cual es algo más que necesario en un país arrasado por la hiperinflación y en el que el tejido productivo está devastado.

Y sin divisas no se pueden comprar ni medicinas ni bienes de equipo para reparar el equipamiento que necesita la industria del petróleo básico para garantizar el funcionamiento del mermado sistema productivo.

Lo cierto es que el poder de compra para muchos venezolanos se ha hundido, nada menos que una tercera parte en apenas un par de años. En 2015, la renta per cápita equivalía a 17.300 dólares y en 2017 había bajado ya hasta los 12.500 dólares, cuando Venezuela era hace apenas tres décadas uno de los tres países más ricos de América Latina y el Caribe.

Daddy Lluka, con información de -elconfidencial.com-

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