Hoy quedó claro que «el tiempo de las marchas ya pasó»

Juan Guaidó convocó a una nueva concentración ciudadana en la Plaza Alfredo Sadel de las Mercedes. La cantidad de caraqueños que se reunieron, fue por decirlo de alguna manera, escuálida. Los políticos venezolanos de hoy y de siempre, han basado sus conquistas en hablar «la paja pareja» y hacer promesas que generalmente no son cumplidas.

En el caso de Juan Guaidó, la primera promesa fue la del 23 de febrero, con aquello de que la ayuda humanitaria entraría «SI O SI»; cosa que no sucedió, pero creó una gran expectativa en una población desesperada. Otra gran expectativa se produjo el pasado 30 de abril, donde se llamó a la población a apoyar un supuesto «alzamiento militar», cosa que tampoco sucedió.

Lo que sí sucedió, es la muerte de 5 manifestantes a nivel nacional, cientos de heridos y detenidos, los cuales fueron maltratados y torturados. Esta forma de hacer política, es una fórmula que han repetido hasta el cansancio aquellos actores que nunca ponen un muerto. Sucede que hoy la población está cansada, hambrienta y desmoralizada, y no está dispuesta a seguir poniendo los muertos.

La narcopandilla gobernante entendió que además de hambre y miseria, hay que sembrar el terror para tener a la población sometida. Es la vieja fórmula empleada por las diferentes dictaduras a través de la historia; nada nuevo, se ha empleado y documentado desde la época de los romanos. Más recientemente la aplicaron los Nazis de Adolf Hitler o los Comunistas de Joseph Stalin, y ambas dictaduras lograron tener a las masas tranquilas, a punta de hambre y asesinatos indiscriminados.

Los ladrones pandilleros chavistas siguen al pie de la letra el manual dictado por los cubanos, así que la única salida para los venezolanos, es pedir ayuda a los gringos para que los vengan LIBERAR, y esperar a que ellos quieran hacerlo. Pero lo que hoy quedó muy claro en la Plaza Alfredo Sadel, es que «el tiempo de las marchas ya pasó».

Daddy Lluka

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