Argentina le gana a Chile por el tercer puesto en la Copa América 2019

Descontrol confundido con irracionalidad, Chile fue presa de un partido caliente y se despidió derrotado de la Copa América de Brasil. Argentina venció por 2-1 en Sao Paulo y se adjudicó el tercer lugar. Solo por el azar, la Roja se metió de nuevo en el partido. Gracias al VAR, en realidad, que cobró un penal sobre Aránguiz en una jugada sin trascendencia. Vidal, en una pierna, anotó el 2-1 a los 59’ y puso a la Selección en la pelea contra una Albiceleste muy superior.

Es que hasta el descuento, todo era para los transandinos. Las buenas y también las fatalidades (todas en contra de Chile). Rueda armó una línea de tres, que a veces se transforma en cinco. Parece su fórmula frente a los poderosos, porque antes la probó con Uruguay.

Y con eso, el equipo jugó muy lejos del arco de Armani. Ni Isla ni Beausejour, los extremos, ocupaban terreno en el campo contrario. Así, el partido era fácil para los argentinos. La táctica, sin embargo, pasó a segundo plano, por el horrible comportamiento de los jugadores. Especialmente de los chilenos, para ser justos. Un partido de esos del siglo pasado, con mucha patada, mucho planchazo al tobillo. Y en la refriega, Chile perdió.

Por dársela de guapos y cancheros, Jara y Medel fueron irresponsables para ir a reclamar un cobro en mitad de cancha. Messi fue el verdadero vivo, porque apuró la falta y dejó solo al Kun Agüero. 1-0, imperdonable.

La Roja se descontroló. Lo que es peor, se desordenó. Y jugando con uno menos, porque Vidal se movía solo por la pasión. No debió jugar el Rey. O Rueda no confía en nadie más o simplemente fue débil ante los deseos del volante de la Barcelona.

Alexis ya había salido por lesión. La Selección no tenía por dónde. Para peor, Dybala se escapó con facilidad de un Jara petrolero: 2-0, un Chile sin respuesta, más allá de las bravatas. Medel, además, se volvió loco, olvidó que es el portador de la jineta. Pechazos, insultos, cabezazos con Messi. Expulsado él y el astro argentino. El consuelo no puede ser que el Pittbull se llevó con él al mejor del mundo. Medel, no dio el tono. Punto.

De entrada en el segundo tiempo, Jara se sumó a los caídos por un problema en la rodilla. Las malas seguían de la mano con el equipo de Rueda. Argentina tenía el partido absolutamente controlado. Arias salvó con el rostro el tercer tanto albiceleste. Parecía cosa de tiempo para que el partido quedara sentenciado. Pero vino el VAR salvador, en el peor momento de Chile. Ni en el juego ni en el espíritu, pero sí en el marcador. Las emociones volvía a estrecharse.

El empate no llegó, sin embargo. Lo cierto es que Chile tampoco lo merecía, más allá de que los transandinos se echaron para atrás en los minutos finales. No hubo remontada ni épica. La Roja cayó en Sao Paulo y Argentina se quedó con el tercer lugar y su revancha de las dos copas América anteriores. En la Selección, en tanto, pese a la buena campaña y competir hasta el final, queda una sensación extraña de desaliento. Un ambiente que exige un nuevo aire. Un viento de renovación.

Lady BABA, con información de -latercera.com-

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