Trump y Bolsonaro ratifican su apoyo a Venezuela

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo de Brasil, Jair Bolsonaro, se reunieron durante el fin de semana para discutir las relaciones bilaterales y, especialmente, las políticas comunes respecto a Venezuela. El encuentro tuvo lugar en Mar-a-Lago, la lujosa residencia que Trump posee en Florida, y en la que suele refugiarse para descomprimir del día a día en Washington. «Ha hecho un trabajo fantástico. Brasil lo ama y EE.UU lo ama», comentó Trump a la prensa sobre Bolsonaro en una breve comparecencia conjunta.

Cuando le preguntaron si mantendrá los aranceles sobre el acero y el aluminio brasileños Trump comentó que los países mantienen una buena relación y que EE.UU ayuda a Brasil y que «la amistad es probablemente más fuerte ahora que nunca». Cuando los reporteros insistieron con los aranceles Trump zanjó «sin hacer ninguna promesa. Sin promesas».

En la mesa, según Bolsonaro, había asuntos de cooperación comercial y defensa. Pero el plato central en la agenda era la explosiva situación que atraviesa una Venezuela en caída libre, mientras los organismos de defensa de los derechos humanos denuncian su sistemática violación, las balizas de calidad democrática sitúan al país petrolero en el club de los estados más fallidos y autocráticos y los indicadores económicos dan prueba de una crisis de dimensiones absolutamente colosales.

En un breve comunicado conjunto la Casa Blanca informó que «el presidente Trump y el presidente Bolsonaro reiteraron el apoyo de sus países a la democracia en la región, incluido el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, y la Asamblea Nacional venezolana elegida democráticamente mientras trabajan para restablecer el orden constitucional en Venezuela». También y apoyaron la celebración de elecciones libres y democráticas en Bolivia.

Trump, de hecho, invitó a la tribuna de invitados de honor a Guaidó con ocasión de su reciente y triunfal discurso del Estado de la Unión, mientras que este mismo mes Bolsonaro sacó a sus diplomáticos brasileños del país. La relación entre los dos líderes es tan fluida como siempre. Trump nunca ha dudado en apoyar al populista del sur. Hace apenas un año la Casa Blanca concedió el plácet a Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente brasileño, que acabó por renunciar al destino para liderar al Partido Socioliberal en el congreso. Carlos y Flavio, otros de los vástagos de Jair, también han seguido el camino paterno para dedicarse a la política.

En el caso de Trump sobresale el ejemplo de su propia hija, Ivanka, y su yerno Jared Kushner, encargado de negociar el tan publicitado como olvidado Acuerdo del Siglo para Israel y Palestina. En su comunicado, los dos gobiernos reiteran el apoyo de sus países «a la democracia en la región, incluido el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, y la Asamblea Nacional venezolana, elegida de forma democrática, mientras trabajan para restablecer el orden constitucional en Venezuela».

Daddy LLUKA, con información de -larazon.es-

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