Estados Unidos comienza la cacería de 4 buques iraníes que van rumbo a Venezuela

Un empresario persa vinculado a la Guardia Revolucionaria Islámica está detrás del nuevo envío de combustible. Fiscales federales estadounidenses han emitido ordenes para incautar cuatro tanqueros cargados de gasolina que Irán envió a Venezuela. De lograr la medida, Estados Unidos lograría evitar la entrega del combustible al asesino narcorégimen de Maduro.

Al mismo tiempo busca privar a Teherán de los ingresos de la carga y disuadir futuros envíos. De acuerdo con un reporte de The Wall Street Journal, los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, grupo calificado como terrorista por los EE.UU, están detrás de toda la operación.

Zia Faruqui, fiscal federal asistente del Distrito de Columbia que introdujo la querella para lograr la incautación, dijo que  un empresario vinculado a esa organización organizó las entregas de combustible. Para ello empleó una  red de compañías fantasmas con la finalidad de evitar la detección y evadir las sanciones.

Las ganancias de estas transacciones van a financiar todas las actividades de la Guardia Revolucionaria. Entre ellas se incluyen la proliferación de armas de destrucción masiva, apoyo al terrorismo y una variedad de abusos contra los derechos humanos.

 

El grupo terrorista Guardia Revolucionaria Islámica de Irán se beneficiaría con el pago por el envío de combustible.

El señalado es el empresario iraní Mahmoud Madanipour, quien utilizó empresas con sede en los Emiratos Árabes Unidos para gestionar las ventas. Igualmente, Madanipour, falsificó el origen del combustible a través de peligrosas maniobras de transferencias de barco a barco efectuadas en medio del mar, de acuerdo con investigadores federales.

El empresario también ha tratado de organizar entregas a China y Malasia, dijeron los fiscales estadounidenses. La demanda se produce después de resoluciones diplomáticas y advertencias públicas y privadas a las empresas involucradas en el transporte marítimo con respecto a las consecuencias de mantener negociaciones con Irán y Venezuela.

La campaña de presión de Estados Unidos ha tenido éxito al disminuir las exportaciones de energía de ambos países. Funcionarios estadounidenses afirmaron que cuatro de los de nueve petroleros que participaron en la última operación fueron obligados a abandonar su travesía.

Las cuatro embarcaciones de propiedad privada Bella, Luna, Pandi y Bering, se separaron de la flota que iba a auxiliar a Maduro, reconoció The Wall Street Journal.

Evasores de sanciones

Las investigaciones sugieren que las personas que se encargaban de esa entrega de combustible pueden haber encontrado una manera de eludir la presión de los EE.UU. Esos mismos buques, llevarían ahora más de un millón de barriles de gasolina para ayudar al régimen de Maduro.

En comunicaciones interceptadas por los investigadores estadounidenses se registran mensajes enviados a Madanipour, por uno de sus cómplices, en los que se indicaba que a pesar de que los propietarios de un barco no querían que se hiciera el viaje, «ellos insistían en hacerlo. Incluso acordamos que también compraremos el barco», continuó el mensaje de texto.

Un representante que actuaba en nombre de compradores chinos supuestamente le preguntó al señor Madanipour si los pagos por el crudo iraní podrían hacerse en otros países, sugiriendo a Omán o Dubai. «Podemos recibir pagos en Omán, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Italia y Alemania», supuestamente respondió el Sr. Madanipour.

Ávidos de dólares

En las investigaciones del Departamento de Justicia se subraya una vulnerabilidad clave de los evasores de sanciones: su necesidad de acceder al sistema financiero de EE.UU. para pagar los servicios de envío. La misma red que utilizó Madanipour para organizar las entregas a Venezuela también se usó para otros tratos comerciales ilícitos, según los fiscales estadounidenses.

En agosto pasado, un tribunal de los Estados Unidos develó una orden de captura del Grace 1, un petrolero iraní que había sido incautado por el Reino Unido en Gibraltar. La medida se justificaba porque los envíos en el barco beneficiaron a la Guardia Revolucionaria y utilizaron ilegalmente el sistema financiero estadounidense.

Un tribunal de Gibraltar rechazó la solicitud de Estados Unidos de confiscar el buque tanque, que luego descargó su carga en otros buques que entregaron combustible a Siria violando las sanciones de Estados Unidos.

La administración Trump alega que el Grace 1 es administrado por Avantgarde Group. En la reciente querella para buscar la incautación de los buques se establece que  una compañía no identificada facturó a Avantgarde $ 14.9 millones por la venta de gasolina a bordo del Pandi, uno de los buques nombrados en la demanda.

Cyndi NERO, con información de -Primer Informe-

Puedes dejar una comentario.

Deja un comentario