La historia del español liberado que perdió todos sus dientes en torturas del régimen de Maduro

Tras la liberación de algunos de los detenidos por razones políticas beneficiados por las excarcelaciones ordenadas por el régimen de Nicolás Maduro a través de los llamados indultos, muchas son las historias de injusticias que se han conocido. Una de ellas es la de Yorfran Jesús Quintero Ochoa, un joven de 29 años con nacionalidades venezolana y española. Criado en Santa Cruz de Tenerife, la tierra donde nació su padre y de la cual conserva un acento propio que se mezcla con el dialecto de su otra mitad caribeña.

Quintero permaneció detenido por 2 años, 4 meses y 16 días, más de la edad que tiene su pequeña hija, la menor de 3 a quién no conoce a pesar de haber salido liberado de la prisión militar de Ramo Verde el lunes pasado. Aún no ha llegado a Valencia, donde vive su familia, porque no ha logrado resolver la burocracia de su libertad con la policía y abogados. Permanece en un hotel barato en Caracas.

Se ganaba la vida como mensajero y arrendando caballos en una finca en Galipán, una zona turística a unos 30 minutos de Caracas. Aunque no hubo nunca una sentencia firme, ni mucho menos un juicio formal, fue acusado de conspiración, traición a la patria, instigación a la rebelión, ultraje a la Fuerza Armada y sustracción de elementos pertenecientes a las FF.AA. La Fiscalía tampoco encontró “elementos de convicción” para su detención.

Reconoce estar contra el narcorégimen de Nicolás Maduro y de haber participado en las protestas de 2017, las llamadas “guarimbas” que terminaron con más de 140 muertos. Su delito más que cualquier otro de los que se les acusa, fue “pensar diferente”, intentar marcar la diferencia y luchar por una esperanza, según reseña una nota de NIUS.

Lo relacionaron con el grupo de Óscar Pérez el funcionario del CICPC que se rebeló contra el régimen y que logró ponerlo nervioso luego de secuestrar un helicóptero, lanzar una granada desde el aire y además aparecer en varias protestas opositoras, donde logró el apoyo de muchos de los jóvenes que protestaban durante el 2017. Yorfran reconoce que un grupo de allegados a Pérez le reclutó en la calle y le ofreció sumarse a ese “glorioso equipo”.

El joven de 29 años aún no ha llegado a Valencia, donde vive su familia, porque no ha logrado resolver la burocracia de su libertad con la policía y abogados.

Óscar Pérez fue brutalmente asesinado en una masacre perpetrada por el narcorégimen y Yorfran fue detenido junto a otros jóvenes. La detención que califica como su “secuestro», comenzó en abril de 2018 en el comando Sabas Nieves de la Guardia Nacional, mientras acudía a visitar a su pareja, que había sido detenida como cebo para atraparle. En cuanto puso un pie en la sede militar lo cogieron preso, lo esposaron y comenzó el calvario.

Luego fue trasladado a la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar de Caracas (DGCIM) donde fue aislado durante 9 días siendo víctima de torturas que significa solo una parte de las muchas violaciones a sus derechos humanos.

“Las torturas comenzaron desde el principio y fueron bastante difíciles. Nos pusieron bolsas en la cabeza, nos hacían asfixia mecánica, nos ahogaban en cubos de agua, nos golpeaban las plantas de los pies y nos hacían descargas eléctricas en los genitales. En una ocasión me arrancaron todos los dientes con unos alicates porque me negué a firmar una confesión”, cuenta Yorfran a NIUS durante una entrevista donde se mantuvo cabizbajo, haciendo grandes pausas entre frase y frase como recordando un dolor todavía demasiado reciente.

Quintero logró reconstruirse los dientes a cambio de 350$ pues luego de haberse negado a firmar una confesión le extrajeron todas sus muelas como castigo. En su trayectoria como privado de libertad también le han dislocado los dos hombros y las costillas rotas son incontables.

“Los daños psicológicos están ahí; las secuelas, y el miedo, aunque luego te das cuenta de que el miedo es lo único que te mantiene vivo”, reflexiona.

Daddy LLUKA, con información de -Primer Informe-

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